Articles

Reducción de nitritos en bacon manteniendo el color y la vida útil

Los nitritos llevan décadas formando parte de la elaboración de productos cárnicos como el bacon, los lardons y otros productos curados gracias a su doble funcionalidad: contribuyen al desarrollo y estabilidad del característico color rosado de la carne y aportan protección frente a determinados microorganismos.

Sin embargo, la preocupación por el uso de estos aditivos y la evolución de la legislación están impulsando a la industria cárnica a buscar alternativas que permitan reducir los nitritos sin comprometer el color, la seguridad microbiológica ni la vida útil del producto. En este contexto, Amerex ha evaluado diferentes soluciones basadas en fermentos protectores, con resultados especialmente interesantes en pruebas realizadas con lardons en Francia.

¿Por qué se utilizan nitritos en productos como el bacon?

Los nitritos cumplen varias funciones tecnológicas en la elaboración de productos cárnicos, como el bacon. Una de las más visibles es su contribución al desarrollo y estabilización del color característico de los productos curados, además de participar en la formación del aroma y sabor propios de este tipo de alimentos.

Su función va, sin embargo, mucho más allá de las características organolépticas. Los nitritos presentan actividad antimicrobiana y contribuyen a controlar determinados microorganismos, entre ellos bacterias formadoras de esporas como Clostridium. También participan en la protección frente a procesos de oxidación que pueden afectar a la calidad del producto.

Precisamente esta combinación de funciones explica la dificultad tecnológica que supone reducir los nitritos en bacon: no se trata únicamente de conseguir un color similar, sino de mantener bajo control diferentes factores que afectan a la seguridad y estabilidad del alimento.

¿Qué está ocurriendo con la legislación sobre los nitritos?

La legislación europea está avanzando hacia una reducción de las cantidades de nitritos y nitratos que pueden incorporarse a los productos cárnicos. El Reglamento (UE) 2023/2108 estableció nuevos límites de uso y, además, introdujo límites máximos de residuos para determinados productos, aplicables desde el 9 de octubre de 2025.

En el caso concreto del bacon y productos similares, la normativa establece desde octubre de 2025 un máximo de 100 mg/kg de nitritos añadidos, expresados como ion nitrito, junto con un límite residual de 50 mg/kg durante la vida útil del producto. Para los nitratos, el límite de adición se sitúa en 180 mg/kg para determinadas categorías de bacon y productos similares, con las condiciones específicas establecidas en el Reglamento.

La tendencia hacia una reducción del uso de estos aditivos es especialmente evidente en algunos mercados europeos. Francia ha desarrollado una estrategia específica para reducir progresivamente los nitritos y nitratos en charcutería, con especial atención a productos de gran consumo como el jamón cocido y los lardons. El plan francés contempla reducciones sucesivas y la investigación de alternativas que permitan avanzar hacia una reducción máxima o incluso la eliminación de estos aditivos cuando sea técnicamente posible.

Por tanto, la reducción de nitritos no responde únicamente a una tendencia de mercado. Es también un reto tecnológico al que los fabricantes de productos cárnicos deben adaptarse.

¿Por qué es complicado reducir los nitritos en bacon?

Reducir los nitritos en un producto cárnico implica sustituir o compensar varias de sus funciones tecnológicas al mismo tiempo. El fabricante debe conseguir que el producto mantenga un color atractivo y estable, pero también debe garantizar su seguridad microbiológica y conservar sus características durante toda la vida útil.

Además, los consumidores muestran una percepción cada vez más negativa hacia determinados aditivos y demandan productos con formulaciones más sencillas y etiquetas más naturales. Esto está llevando a muchas empresas a buscar alternativas naturales a los nitritos capaces de mantener las prestaciones tecnológicas que tradicionalmente aportaban estos aditivos.

El reto es especialmente relevante en productos como el bacon, donde el color tiene un peso importante en la percepción del consumidor y donde la reducción de los sistemas tradicionales de conservación debe realizarse sin aumentar el riesgo microbiológico.

¿Se pueden reducir los nitritos manteniendo el color del bacon?

Los resultados obtenidos por Amerex en un workshop realizado en Francia muestran que es posible trabajar en esta dirección. El estudio se planteó precisamente para evaluar una alternativa a los nitritos tanto desde el punto de vista del desarrollo del color como de la protección microbiológica.

En las pruebas realizadas con lardons, se observó que un tiempo de reposo de entre 32 y 48 horas, integrado dentro del proceso habitual de fabricación, permitía obtener un color estable y comparable al conseguido mediante el uso de nitritos.

Este resultado es especialmente interesante porque demuestra que la reducción de nitritos no tiene por qué implicar necesariamente renunciar al aspecto característico que espera el consumidor de un producto cárnico curado.

¿Qué resultados microbiológicos se obtuvieron?

Además del desarrollo del color, el estudio analizó la capacidad de la alternativa de Amerex para contribuir a la protección microbiológica del producto.

Los resultados mostraron una eficacia comparable a la de los nitritos en la inhibición del crecimiento de células vegetativas de bacterias formadoras de esporas como Clostridium. Este punto es especialmente relevante porque las formas vegetativas de estas bacterias están relacionadas con la producción de toxinas que pueden representar un riesgo para la seguridad alimentaria.

Esto permite abordar la reducción de nitritos desde una perspectiva más completa: no se trata simplemente de sustituir un ingrediente por otro, sino de diseñar una estrategia de conservación capaz de cubrir las diferentes funciones que tradicionalmente aporta el sistema de curado.

 ECHA UN VISTAZO A LOS RESULTADOS: Resultados Workshop

¿Qué alternativas ofrece Amerex para reducir los nitritos?

Amerex dispone de diferentes soluciones basadas en microbiología que pueden integrarse en estrategias de reducción de nitritos en productos cárnicos. Entre ellas se encuentran Fermitrat N, Fermitrat RT y Biamex NC, que permiten abordar diferentes necesidades tecnológicas relacionadas con el color, la estabilidad y la conservación de los productos cárnicos.

En el caso de las pruebas realizadas en Francia, los resultados obtenidos con la alternativa de Amerex demostraron que, mediante un adecuado proceso de fabricación y un periodo de reposo de 32-48 horas, era posible conseguir un color estable comparable al obtenido con nitritos, al mismo tiempo que se mantenía una protección microbiológica frente a bacterias formadoras de esporas.

La estrategia no tiene por qué consistir necesariamente en una eliminación inmediata de todos los nitritos. Reducir progresivamente su utilización y combinar diferentes barreras de conservación puede ser una vía más realista para desarrollar productos con menor cantidad de aditivos, manteniendo al mismo tiempo la seguridad y las características organolépticas que exige el mercado.

Una alternativa para la nueva generación de productos cárnicos

La evolución de la legislación y de las demandas del consumidor está haciendo que la reducción de nitritos sea uno de los principales retos tecnológicos de la industria cárnica. En productos como el bacon y los lardons, donde el color y la conservación son aspectos fundamentales, disponer de alternativas eficaces resulta especialmente importante.

Los resultados obtenidos por Amerex en Francia demuestran el potencial de los fermentos como herramienta para avanzar hacia productos cárnicos con menor utilización de nitritos, manteniendo el color y aportando protección microbiológica.

Con más de 40 años de experiencia en microbiología aplicada a la alimentación, Amerex Ingredientes desarrolla soluciones basadas en fermentos y cultivos protectores para ayudar a la industria cárnica a adaptar sus formulaciones a las nuevas necesidades de conservación, seguridad y naturalidad.

¿Queréis obtener más información de estos productos? Ponte en contacto con nosotros para un asesoramiento más cercano y personalizado a través de:

  • Puedes escribirnos un correo a: imasd@amerexingredientes.com
  • Llamarnos al teléfono: +34 91 845 42 14
  • Rellenar el formulario a continuación

Hasta la próxima

 

Contáctanos

4 + 3 = ?

CLOSTRIDIUM BOTULINUM DANS LES PLATS PRÉPARÉS: PRÉVENTION AVEC DES CONSERVATEURS NATURELS

Clostridium botulinum figure parmi les agents pathogènes les plus dangereux qui compromettent la sécurité alimentaire des plats préparés. Ce pathogène représente un défi constant pour l’industrie alimentaire, car il est responsable du botulisme, une intoxication alimentaire grave et potentiellement mortelle.

Dans les plats préparés réfrigérés ou emballés sous vide, comme l’omelette aux pommes de terre, ce micro-organisme peut trouver les conditions idéales pour se développer si les mesures de contrôle appropriées ne sont pas appliquées.

Dans cet article, nous analysons pourquoi cet agent pathogène est particulièrement préoccupant dans ce type d’aliments, ce que dit le dernier rapport de l’AESAN et comment les solutions naturelles d’Amerex aident à prévenir les risques et à respecter la législation en vigueur.

Si vous le souhaitez, vous pouvez télécharger le rapport de l’AESAN ci-dessous : BOTULISME_EMBALLAGES

Qu’est-ce que le Clostridium botulinum et pourquoi est-il préoccupant dans les plats préparés ?

Clostridium botulinum est une bactérie anaérobie sporulée, capable de produire l’une des toxines les plus puissantes connues, extrêmement dangereuse pour la santé humaine, responsable du botulisme. Bien qu’il s’agisse d’un agent pathogène peu fréquent, sa gravité élevée en fait une cible prioritaire pour l’industrie alimentaire.

Il existe deux grands groupes :

  • Souches protéolytiques: elles se développent à des températures plus élevées et dégradent les protéines, générant des composés qui peuvent modifier le goût et l’odeur des aliments.
  • Souches non protéolytiques: elles peuvent se développer à des températures de réfrigération (≥3,3 °C), ce qui en fait une menace réelle pour les aliments prêts à consommer qui sont conservés au froid.

Dans le cas des plats préparés prêts à consommer (tels que les omelettes, les viandes cuites emballées sous vide, etc.), les souches non protéolytiques sont la principale préoccupation, car elles peuvent se multiplier si les conditions de pH, d’activité de l’eau (aw) et de température sont favorables, lorsque les conditions de transformation n’ont pas été optimales.

Quelles sont les caractéristiques des plats préparés ?

Les plats préparés, également appelés aliments de cinquième gamme, sont des aliments qui ont été cuisinés et emballés et qui sont prêts à être consommés.

Les plats préparés se caractérisent donc par :

  • Un emballage sous vide ou sous atmosphère modifiée.
  • Un traitement thermique doux (pasteurisation ou cuisson partielle).
  • Stockage réfrigéré (pendant plusieurs jours ou semaines).

D’un point de vue microbiologique, ces conditions peuvent favoriser la survie des spores de Clostridium botulinum, en particulier des souches non protéolytiques, si le produit présente :

  • Un pH supérieur à 4,6.
  • Une activité de l’eau (aw) élevée.
  • Une teneur réduite en sel.

L’Agence espagnole de sécurité alimentaire et nutritionnelle (AESAN) recense dans son rapport plusieurs épidémies historiques liées à des produits appartenant à la catégorie des produits prêts à consommer. Bien que peu fréquents, ces incidents ont donné lieu à des alertes alimentaires, à des retraits de produits et à un impact important sur la réputation des entreprises concernées.

Quels risques l’AESAN a-t-elle identifiés dans les plats préparés ?

Selon le rapport de l’AESAN, dans les plats préparés réfrigérés, emballés sous vide et prêts à la consommation, le risque de botulisme dépend en grande partie :

  • Du respect des bonnes pratiques d’hygiène à toutes les étapes de la production.
  • Contrôler des paramètres tels que le pH, l’activité de l’eau et la concentration en sel, et ajouter des agents antimicrobiens.
  • Respecter rigoureusement les températures de stockage (idéalement inférieures à 3,3 °C).
  • Veiller à ce que le consommateur suive les instructions de conservation et de consommation.

Ces mesures s’inscrivent dans le cadre d’une approche à barrières multiples, où chaque contrôle réduit la probabilité que la bactérie se développe et produise des toxines.

L’AESAN souligne que même dans les produits pasteurisés ou cuits, le risque peut persister si des mesures de contrôle supplémentaires ne sont pas mises en place.

Lineal de un supermercado de platos preparados

Facteurs critiques pour éviter le botulisme dans les plats préparés

Afin de réduire le risque lié au Clostridium botulinum dans ce type d’aliments, l’industrie doit appliquer la théorie des barrières multiples, qui combine plusieurs stratégies :

  1. Formulation des aliments: ajuster le pH, l’aw et la salinité.
  2. Utilisation d’agents antimicrobiens naturels ou autorisés, tels que les ferments protecteurs d’Amerex (paragraphe suivant).
  3. Contrôle thermique pendant la fabrication.
  4. Réfrigération stricte pendant toute la durée de vie du produit.
  5. Instructions claires au consommateur sur la conservation et la consommation.

Comment les ferments protecteurs d’Amerex contribuent-ils à prévenir Clostridium botulinum?

Chez Amerex, nous développons des solutions clean label basées sur la microbiologie qui agissent comme une barrière naturelle contre les agents pathogènes, y compris Clostridium botulinum.

Nos ferments protecteurs produisent des métabolites tels que des acides organiques et des protéines qui inhibent la croissance bactérienne et prolongent la durée de conservation du produit sans altérer ses caractéristiques organoleptiques.

Grâce à des tests de provocation et des études de microbiologie prédictive, nous avons validé leur efficacité dans différents aliments prêts à la consommation, garantissant le respect des limites légales et apportant une tranquillité d’esprit aux fabricants et aux consommateurs.

Grâce aux solutions Amerex, les entreprises peuvent intégrer une barrière supplémentaire et naturelle à leur système de sécurité alimentaire, réduisant ainsi le risque d’alertes et de retraits de produits, et se conformant aux exigences réglementaires les plus strictes.

Si vous souhaitez en savoir plus ou découvrir comment nous pouvons vous aider à améliorer la sécurité de vos plats préparés, n’hésitez pas à nous contacter!

  • Vous pouvez nous envoyer un e-mail à l’adresse suivante: imasd@amerexingredientes.com
  • Nous appeler au numéro suivant : 91 845 42 14
  • Remplir le formulaire ci-dessous

Hasta la próxima

 

Contáctanos

0 + 7 = ?

L’importance des conservateurs naturels pour prévenir le botulisme dans les tortillas réfrigérées

L’utilisation de plats préparés tels que les tortillas de pommes de terre emballées, la salade russe, les pâtes fraîches, etc., est de plus en plus courante pour les consommateurs en raison des nouvelles routines et des styles de vie. Il est donc essentiel que ces aliments soient sûrs, et les conservateurs naturels d’Amerex contribuent à cet objectif.

Qu’est-ce que le Clostridium et quels aliments peuvent en contenir ?

Clostridium est un genre de bactéries qui comprend plusieurs espèces pathogènes, dont la plus dangereuse est Clostridium botulinum, responsable de la production d’une toxine létale connue sous le nom de toxine botulique, à l’origine du botulisme. Bien que de nombreuses espèces de Clostridium ne soient pas nocives, lorsque les conditions sont favorables (absence d’oxygène, température modérée et pH approprié), C. botulinum peut se multiplier et libérer des toxines qui provoquent de graves problèmes de santé.

Cette bactérie est anaérobie, ce qui signifie qu’elle peut se développer dans des environnements sans oxygène. Elle se trouve naturellement dans le sol, l’eau, mais aussi dans les conserves, les charcuteries, les jambons, les plats préparés comme la tortilla de pommes de terre, les salades russes, etc. En résumé, dans des produits mal transformés.

Pourquoi le Clostridium et le botulisme sont-ils une préoccupation pour les fabricants d’aliments ?

Clostridium botulinum est particulièrement préoccupant pour les fabricants de plats préparés stérilisés et de conserves en raison de sa capacité à se développer dans des produits hermétiquement scellés, des environnements anaérobies. Ce type d’aliments est susceptible de créer les conditions idéales pour le développement de la bactérie si des précautions adéquates ne sont pas prises. Dans les produits dont le pH est supérieur à 4,5, il est crucial de s’assurer que le processus de stérilisation est suffisamment puissant pour détruire les spores de la bactérie.

Les fabricants d’aliments se préoccupent du botulisme car :

  • La toxine botulique est extrêmement puissante : Même en très petites quantités, elle peut causer une paralysie musculaire grave et même la mort.
  • Clostridium peut survivre dans des conditions difficiles : Les spores de cette bactérie sont très résistantes à la chaleur et aux traitements chimiques, ce qui rend leur élimination complète difficile dans les processus de conservation alimentaire conventionnels.

Certaines souches de C. botulinum sont très résistantes à la chaleur et peuvent survivre à un traitement thermique de 5 à 10 heures. Cependant, la toxine n’est pas résistante à la chaleur et peut être inactivée à des températures d’ébullition (100°C). Le problème survient lorsque le produit est mal transformé, que la bactérie n’est pas détruite, et qu’elle trouve par la suite des conditions parfaites pour générer la toxine dans l’aliment, provoquant le botulisme chez le consommateur.

Comment éviter le développement du Clostridium dans les plats préparés comme les tortillas emballées ?

En plus des additifs et des traitements utilisés par les fabricants, nous avons vu qu’il peut y avoir des erreurs dans le processus de transformation. C’est pourquoi les consommateurs doivent également suivre des directives de sécurité alimentaire pour éviter le développement de Clostridium dans leurs plats préparés, tels que les tortillas.

Tout d’abord, les tortillas emballées réfrigérées ne sont pas les mêmes que les conserves. Contrairement aux conserves, qui peuvent être stockées à température ambiante, les tortillas nécessitent une réfrigération constante pour maintenir leur sécurité et éviter la prolifération de micro-organismes dangereux comme C. botulinum. Il est nécessaire de les stocker correctement, en suivant les instructions de conservation figurant sur l’étiquette. Les tortillas réfrigérées doivent être conservées à la température indiquée, généralement entre 0°C et 4°C. Si elles sont laissées en dehors du réfrigérateur, la sécurité alimentaire ne peut pas être garantie. Et avant de consommer une tortilla emballée, il est essentiel de suivre les instructions de chauffage fournies par le fabricant. Chauffer le produit à la bonne température est crucial non seulement pour améliorer son goût, mais aussi pour garantir l’élimination des toxines éventuelles.

Quels additifs les fabricants utilisent-ils actuellement pour éviter le développement du botulisme ?

Pour éviter le développement de Clostridium botulinum dans les aliments transformés, des conservateurs comme les nitrites et les nitrates sont traditionnellement utilisés pour inhiber la croissance des bactéries anaérobies. L’acide lactique est également utilisé, cet acide étant un conservateur qui aide à réduire le pH, rendant difficile la croissance des micro-organismes pathogènes. L’utilisation du vinaigre tamponné était également courante, mais il est récemment apparu sous le numéro E 267. Le vinaigre tamponné est un ingrédient commun et naturel utilisé comme conservateur pour sa capacité à acidifier l’environnement et à empêcher la croissance bactérienne.

Cependant, il existe actuellement une demande croissante pour des alternatives plus naturelles, connues sous le nom d’additifs « clean label », qui visent à réduire l’utilisation de conservateurs artificiels.

Conservateurs naturels “clean label” qu’Amerex propose pour éviter le développement du Clostridium dans les tortillas réfrigérées (plats préparés)

Amerex est une entreprise engagée dans la sécurité alimentaire et propose des conservateurs naturels, axés sur le concept de « clean label », pour éviter le développement de pathogènes tels que Clostridium botulinum. Elle propose également des conservateurs efficaces contre d’autres types d’anaérobies et de sporulés. Parmi les produits proposés à l’industrie alimentaire figure, par exemple, le Biamex 150, qui a démontré son efficacité contre ce type de pathogènes, tant dans les tortillas de pommes de terre que dans les charcuteries ou conserves.

Avec l’utilisation de conservateurs naturels, non seulement la sécurité alimentaire est garantie, mais les demandes des consommateurs pour des produits plus sains et sans additifs artificiels sont également satisfaites.

Si vous souhaitez en savoir plus ou savoir comment nous pouvons vous aider à améliorer vos processus de production de charcuteries, n’hésitez pas à nous contacter!

  • Vous pouvez nous envoyer un email à : imasd@amerexingredientes.com
  • Nous appeler au numéro : 91 845 42 14
  • Remplir le formulaire ci-dessous

CLOSTRIDIUM BOTULINUM_DEF

Connaître nos produits

Contactez-nous à l’adresse suivante

3 + 4 = ?