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ALIMENTOS CON SULFITOS: ALTERNATIVAS NATURALES Y CÓMO AFECTAN AL CONSUMIDOR

Los sulfitos son aditivos usados desde hace muchos años en la conservación de los alimentos, e incluso en algunos casos se encuentran de manera natural en ellos.

A muchas personas les preocupa sin embargo cómo estos aditivos pueden afectar al consumidor. Sin embargo, es importante conocer las funciones de conservación que realizan, junto con su etiquetado de acuerdo a la normativa oficial y qué alternativas naturales ofrecen los proveedores de ingredientes para sustituirlos. ¡Quédate con nosotros y lee más sobre el tema!

¿Qué son los sulfitos?

Los sulfitos, y sus productos derivados, son formas químicas obtenidas del azufre que se emplean como aditivos para la conservación de muchos alimentos.

Es fácil reconocerlos en el etiquetado de cualquier producto puesto que la UE reconoce 8 tipos de sulfitos en alimentos como aditivos, asignándoles un número E y por tanto aprobando su uso (entre el E-220 y el E228)

¿Qué función conservante tienen los sulfitos en alimentos?

Principalmente los sulfitos se añaden a los alimentos con el objetivo de favorecer su conservación y mantener su color, consiguiendo en algunos casos un efecto bacteriostático a dosis altas y evitando las consecuencias negativas del crecimiento microbiano y del proceso de oxidación.

Los alimentos que contienen sulfitos como aditivos son los siguientes:

  • Vinos, mostos, sidras y vinagres para evitar el desarrollo de mohos, bacterias y levaduras.
  • Crustáceos para que no se oscurezcan durante la comercialización y causen rechazo en el consumidor.
  • Preparados de carne, como longanizas frescas y burger meat, que necesitan mantenerse frescos y con color rosado.
  • Frutas desecadas, salsas, conservas vegetales…

Por tanto, el objetivo final de los sulfitos en alimentos sería mejorar su aspecto y prolongar su vida útil.

En Amerex no tenemos duda de que el color que da es insuperable gracias a su poder reductor, además de aportar mejoras organolépticas. Sin embargo, esto último puede dar lugar a resultados engañosos en el alimento final, que puede tener contaminación microbiológica aunque presente un color atractivo.

Longaniza fresca con sulfitos

¿Cómo se etiquetan los sulfitos en alimentos?

Los sulfitos deben etiquetarse de manera correcta y clara en los alimentos, en concreto, los productos que contienen más de 10 mg/Kg o 10 mg/L de sulfitos deben reflejar esta concentración en las etiquetas.

Por ejemplo, en preparados de carne el límite es de 450 mg/Kg de acuerdo a la legislación, dosis capaz de otorgar el color pero que está lejos de las dosis usadas tradicionalmente que permitían un efecto antimicrobiano más potente.

Los etiquetados de los sulfitos en alimentos consisten básicamente en el nombre de su fórmula química y un número entre el E220 y el E228:

  • E220 para el dióxido de azufre.
  • E221 para el sulfito sódico.
  • E222 para el sulfito ácido de sodio.
  • E223 para el metabisulfito sódico (Disulfito sódico).
  • E224 para el metabisulfito potásico (Disulfito potásico).
  • E226 para el sulfito cálcico.
  • E227 para el sulfito ácido de calcio (Bisulfito cálcico).
  • E228 para el sulfito ácido de potasio (Bisulfito potásico).

¿Cuáles son los efectos secundarios del consumo de alimentos con sulfitos?

Quizás la razón más importante para el etiquetado de los sulfitos en alimentos es que pueden causar problemas de salud en personas con sensibilidad a estas sustancias.

En su mayoría los alimentos con sulfitos no representan un riesgo para la salud, ni son cancerígenos o teratógenos para la población, además de que las cantidades en las que están presentes los sulfitos en la comida están por debajo de los máximos permitidos por la ley y cumplen con los requisitos de cualquier aditivo alimentario.

Sin embargo, la metabolización de los sulfitos en alimentos puede tener consecuencias negativas para personas sensibles a estas sustancias.

¿Cómo afecta a las personas sensibles el consumo de sulfitos?

Las personas sensibles a los sulfitos en alimentos desarrollan reacciones tales como problemas digestivos, reacciones en la piel, pruritos, y trastornos respiratorios como asma, tos, respiración entrecortada o sibilancias.

Existe una enzima encargada de metabolizar los sulfitos de los alimentos en el cuerpo humano, la sulfito-oxidasa que en las personas con una actividad enzimática deficiente, este proceso provoca las reacciones negativas mencionadas anteriormente. Por tanto, la única manera de evitar esta reacción es no consumiendo aquellos alimentos que contengan un determinado sulfito.

Alrededor de un 3% de los adultos y un 6% de los niños tienen alguna intolerancia alimentaria por la presencia de alérgenos y sulfitos en alimentos. Existen 14 alérgenos que la normativa europea establece que deben notificarse obligatoriamente en las etiquetas de los alimentos, incluidos los sulfitos si están en cantidades superiores a 10 mg/Kg o 10 mg/L, y etiquetarse como sulfito o dióxido de azufre.

¿En qué afectan los sulfitos en la denominación de los productos?

Como hemos comentado, la ley permite que la formulación de los productos contenga sulfitos y otros ingredientes, y dependiendo de estos los productos se denominarán de una manera o de otra.

En la carne en general no está permitido el uso de sulfitos, pero cuando apareció el Reglamento (CE) Nº 1333/2008, se quisieron mantener las figuras de longaniza o burger meat como un refugio para poder utilizarse en mercados que tradicionalmente lo habían hecho, como son el inglés y español.

Actualmente esas denominaciones en el mercado se utilizan para todo tipo de preparados de carne que usan ese paraguas legal, aunque no sean exactamente longanizas o burger meat. En el mercado español, el color de productos como la hamburguesa se asocia mucho al color rojo intenso que da el sulfito olvidándose de la organoléptica tradicional de una hamburguesa, aunque estos hábitos del consumidor están empezando a cambiar.

Para que se entienda, las salchichas legalmente no pueden  contener sulfitos y/o colorantes, y sin embargo las longanizas sí pueden contener una cantidad regulada de sulfitos. De la misma manera ocurre con la hamburguesa o el burger meat, la primera no contiene sulfitos y la segunda sí.

Se trata de un tema de denominación que protege al consumidor; si el producto va etiquetado como salchicha en lugar de longaniza, o como hamburguesa en vez de burger meat, el consumidor ya puede distinguir cuál lleva y cuál no lleva sulfitos y/o colorantes, ya que a la vista podrían parecer el mismo producto.

¿Qué conservantes naturales existen como alternativa al uso de sulfitos en alimentos?

En Amerex contamos con amplia experiencia en la formulación de conservantes naturales como alternativa al uso de aditivos químicos como los sulfitos.  En Amerex fabricamos mezclas microbiológicas sin alérgenos ni sulfitos como alternativa para mejorar la seguridad y vida útil de una amplia gama de productos como longanizas y burger meat (entre otros alimentos).

Biamex y Safemix son nuestras mezclas biotecnológicas que mejoran los resultados en la contaminación y el estropeamiento de estos alimentos frescos respecto a las opciones de aditivos químicos como el sulfito.

El mayor reto está en el mantenimiento del color, y actualmente podemos llegar a más de 10 días de vida útil con un color que si bien no es tan rojo, se mantiene constante  de forma natural como el primer día que se hace la hamburguesa. Para mantener a raya está oxidación, nos valemos de nuestros extractos vegetales Amexol e incluso tenemos proyectos de financiación Europea de economía circular donde se aprovechan excedentes agrarios para conseguir polifenoles innovadores que nos ayudan a esta tarea.

¿Dónde puedo conseguir un conservante natural alternativa a los sulfitos?

En Amerex podemos ayudarte a conseguir un resultado que supere las expectativas para poder sustituir este aditivo con alternativas de etiqueta limpia.

Estamos a vuestra disposición para hacer fabricaciones más naturales y seguras.

¡Contáctanos si quieres saber más!

Hasta la próxima

 

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Aditivos y conservantes en cefalópodos: aumento del rendimiento

Los cefalópodos, como el calamar, el pulpo y la sepia, son productos del mar altamente valorados en la gastronomía mundial y nacional. Sin embargo, los procesos de captura, manipulación y preparación de estos animales presentan retos específicos de conservación y optimización de su rendimiento.

En este artículo, responderemos preguntas clave sobre los cefalópodos y exploraremos cómo los aditivos y conservantes clean label de Amerex pueden mejorar el rendimiento y la calidad de estos productos.

¿Qué son los cefalópodos?

Los cefalópodos son un grupo de moluscos marinos que se distinguen por su inteligencia y su complejo comportamiento y que incluyen especies como el calamar o el pulpo.

En cuanto a su anatomía, su cabeza es grande y está acompañada por unas extremidades y tentáculos que rodean la boca y que le ayudan a navegar y a alimentarse. Esto se relaciona con su nombre que proviene del griego “cephalos” (cabeza) y “podos” (pies), ya que sus tentáculos están conectados directamente a la cabeza.

Los órdenes con especies actuales son:

  • Sepiida (Sepia)
  • Teuthida (Calamar)
  • Octopoda (Pulpo)
  • Cephalopoda (Pota)

¿Qué tipos de cefalópodos son más comunes en la industria alimentaria?

En la industria pesquera y alimentaria, los cefalópodos destacan por su carne sabrosa, textura única y versatilidad culinaria. Principalmente los moluscos más apreciados son:

  • Calamar: Muy apreciado por su carne tierna y fácil preparación.
  • Pulpo: Valorado por su textura firme y sabor intenso.
  • Sepia: Conocida por su tinta, que se utiliza en diversas preparaciones culinarias.

La producción mundial de cefalópodos supera las 5.000.00 Tm. España, por ejemplo cuenta con unas capturas de 57.797 Tm, ocupando el lugar 17 en el ranking mundial. En España, la tradición pesquera y de consumo de alimentos del mar, como los cefalópodos, es base de su cultura culinaria. Destacando zonas como Galicia o el sur de España.

¿Cómo se preparan los cefalópodos para su venta?

Los cefalópodos tienen que someterse a varios procesos antes de poner se en venta y llegar al consumidor. Estos procesos consisten en:

  1. Limpieza: Para retirar vísceras, piel y cartílagos.
  2. Corte: En rodajas, tiras o piezas enteras según la demanda del mercado.
  3. Congelación: Para preservar frescura y facilitar su transporte.
  4. Tratamiento con aditivos: Para mejorar características como textura, color y vida útil.

En este último punto, Amerex pone a disposición del sector una alta gama de conservantes naturales, en concreto, con amplia experiencia en cefalópodos, para 3 objetivos principales:

  • Mejora y mantenimiento del color
  • Seguridad alimentaria
  • Aumento del rendimiento o retención de agua

¿Qué significa el parámetro rendimiento en relación a los cefalópodos?

El rendimiento se refiere a la cantidad de producto final aprovechable tras los procesos de limpieza y preparación.

Por ejemplo, en el calamar, el rendimiento puede variar según el tipo de corte, la retención de agua y el manejo post-cosecha. Optimizar este parámetro es crucial para la rentabilidad, especialmente en productos destinados a la exportación o al mercado HORECA. Para alcanzar este objetivo, Amerex pone a disposición de los fabricantes conservantes que van a mejorar su rendimiento hasta un 28%.

¿Qué aditivos se emplean comúnmente en la industria para conservación de los cefalópodos?

En la industria alimentaria existen ciertos aditivos se utilizan para mejorar la calidad y el rendimiento de los cefalópodos y que se recogen en el anexo II del Reglamento (CE) n.o 1333/2008.

Entre los más comunes están:

  1. E451 (Trifosfatos): Ayudan a aumentar la retención de agua en los tejidos musculares, reduciendo las pérdidas por goteo tras la descongelación.
  2. E452 (Polifosfatos): Similar a los trifosfatos, mejora la textura y prolonga la frescura, pero debe utilizarse dentro de los límites establecidos por la normativa.
  3. E331 (Citrato de sodio): Un antioxidante que previene la oxidación de las proteínas y ayuda a mantener el color natural del producto.
  4. E301 (Ascorbato de sodio): Contribuye a preservar la frescura al inhibir procesos de oxidación.
  5. E262 (Acetato de sodio): Funciona como conservante, evitando el crecimiento bacteriano durante el almacenamiento.

Aunque estos aditivos son efectivos, existe una creciente demanda de alternativas naturales y soluciones clean label que reduzcan la percepción de aditivos artificiales en los productos.

¿Qué conservantes ofrece Amerex para mejorar el rendimiento en cefalópodos?

Amerex Ingredientes cuenta con una amplia gama de conservantes naturales, basados en soluciones biotecnológicas, diseñadas para mejorar la calidad y el rendimiento en productos del mar. Algunas de estas soluciones destacan por su capacidad de retención de agua (rendimiento), basados en fermentos que minimizan la pérdida de peso, sin comprometer la textura ni el sabor. Y Cultivos antimicrobianos: Bacterias beneficiosas que inhiben patógenos y microorganismos responsables del deterioro. Además son ingredientes clean label, como alternativas a los fosfatos para satisfacer la demanda de productos más naturales.

Optimizar el rendimiento de los cefalópodos no solo mejora la rentabilidad de las empresas pesqueras y procesadoras, sino que también garantiza productos de alta calidad que cumplen con las expectativas de los consumidores. Con los conservantes de Amerex Ingredientes, las empresas pueden reducir el uso de aditivos artificiales, apostar por ingredientes naturales y lograr resultados excepcionales en sus productos del mar.

¿Quieres saber más sobre nuestras soluciones clean label? ¡Contáctanos y descubre cómo Amerex puede transformar el rendimiento de tus cefalópodos!

Hasta la próxima

 

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Todo lo que necesitas saber sobre las hamburguesas veganas y su conservación

Las hamburguesas veganas ofrecen una alternativa a las hamburguesas de carne tradicionales para todas aquellas personas que busquen una alternativa vegetal y cada vez es más habitual ver estos alimentos en restaurantes. Sin embargo, es importante ser consciente de los problemas microbiológicos y los aditivos que pueden estar presentes en estos nuevos alimentos. Optar por conservantes naturales no solo puede ayudar a mantener la seguridad alimentaria, sino también a satisfacer la demanda de los consumidores de productos más naturales y menos procesados, ya que estos alimentos ultraprocesados contienen algunos aditivos químicos que son controvertidos por su efecto en la salud de las personas.

En Amerex Ingredientes, ofrecemos soluciones innovadoras y naturales para la industria alimentaria, ayudando a crear productos que sean seguros y ayudando a limpiar la etiqueta de aditivos químicos. Sigue leyendo y conoce más a cerca de nuestro nuevo conservante natural para análogos vegetales como hamburguesas veganas, Safemix Antos.

Las hamburguesas veganas han ganado popularidad en los últimos años, no solo entre la comunidad vegana, sino también entre quienes buscan reducir su consumo de carne por razones de salud, sostenibilidad o ética. Pero, ¿qué ingredientes se utilizan para elaborar una hamburguesa vegana? A diferencia de las hamburguesas tradicionales hechas de carne vacuna, las hamburguesas veganas se elaboran con una variedad de ingredientes de origen vegetal, que incluyen:

  1. Proteínas vegetales: Las más comunes son el tofu, el tempeh, las lentejas, los garbanzos, y las proteínas de guisante o soja. Estas proporcionan la textura y el contenido proteico necesario.
  2. Verduras: Zanahorias, champiñones, espinacas y otros vegetales se incorporan no solo por su valor nutritivo, sino también por sabor y textura.
  3. Grasas saludables: Aceites vegetales como el aceite de coco o de canola se usan para mejorar la textura y el sabor.
  4. Condimentos y especias: Para imitar el sabor de la carne, se usan especias como el pimentón, la pimienta negra, el ajo y la cebolla en polvo, además de salsas como la salsa de soja.
  5. Agentes de unión: Ingredientes como el almidón de maíz, harina de avena o gluten de trigo se emplean para dar cohesión a la mezcla.

Aunque las hamburguesas veganas eliminan los riesgos de los patógenos que se encuentran comúnmente en la carne, no están exentas sufrir otro tipo de problemas microbiológicos.

Algunos de los problemas más comunes incluyen:

  1. Contaminación por mohos y levaduras: Dado que los ingredientes vegetales suelen tener un alto contenido en agua, pueden ser un caldo de cultivo para mohos y levaduras si no se almacenan adecuadamente.
  2. Crecimiento de bacterias: Especialmente en análogos de carne frescos que no han sufrido una pasteurización, el crecimiento de coliformes y mesófilos es un problema común. Además el uso de distintas especias es otra fuente de contaminación.

Es por ello, que al igual que en las hamburguesas de carne, son necesarios el uso de aditivos y conservantes para evitar contaminaciones microbiológicas y la perdida de una buena organoléptica.

Algunas hamburguesas veganas comerciales utilizan aditivos para mejorar el sabor, la textura y la vida útil que son actualmente bastante controvertidos. Entre los más ellos se encuentran:

  1. Glutamato monosódico (GMS): Usado para potenciar el sabor, puede causar reacciones adversas en algunas personas sensibles.
  2. Carragenina: Un agente gelificante que ha sido relacionado con inflamación digestiva en algunos estudios.
  3. Nitritos y nitratos: Utilizados en algunos productos para conservar y dar color, se han vinculado a problemas de salud en altos niveles de consumo.
  4. Proteína texturizada de soja (PTS): Aunque no es inherentemente controvertida, la soja es un alérgeno común y a menudo se cultiva usando métodos de agricultura intensiva que implican pesticidas.

Por ello, aunque entre los consumidores la sensación general es que este tipo de alimentos es más sano que una hamburguesa de carne tradicional, la realidad es que cuenta en su etiqueta con un mayor número de aditivos químicos.

Para quienes buscan evitar conservantes artificiales, existen varias opciones de conservantes naturales que pueden prolongar la vida útil de las hamburguesas veganas sin comprometer su calidad. En la mayoría de los casos incluyen extractos vegetales:

  1. Extracto de romero: Actúa como antioxidante natural, ayudando a prevenir la rancidez y prolongando la frescura del producto.
  2. Vitamina E (tocoferol): Otro antioxidante natural que se utiliza comúnmente para evitar la oxidación de las grasas en los alimentos.
  3. Extracto de cítricos: Utilizado por sus propiedades antimicrobianas y como antioxidante.

Sin embargo, estos extractos no son suficientes en muchos casos para paliar las contaminaciones por enterobacterias, clostridium botulinum o mohos y levaduras que pueden contamianr las hamburguesas veganas. Por ello Amerex pone a disposición de los fabricantes de análogos de carne una amplia gama de conservantes naturales aptos para uso en veganos y de alta efectividad.

Amerex ofrece una amplia gama de conservantes naturales que no solo preservan la frescura de hamburguesas u otros análogos cárnicos, sino que evitan la contaminación por patógenos como salmonella o enterobacterias.

Recientemente el departamento de I+D de Amerex ha lanzado al mercado el nuevo producto SAFEMIX ANTOS. Este producto ofrece una acción global, abarcando una amplia variedad de microorganismos como lactobacilos heterofermentativos, Listeria, Salmonella, Clostridium o mohos y levaduras, entre otros. Se trata de la mezcla más completa desarrollada por Amerex, apta para cualquier tipo de matriz, y con un etiquetado de aroma.

Antes de su lanzamiento, Amerex realizó un estudio en una matriz vegana con una vida útil de solo 7 días, logrando duplicar su durabilidad.

Descubre cómo los conservantes naturales de Amerex pueden mejorar la calidad de tus productos. ¡Contáctanos hoy para obtener más información!

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TODO LO QUE NECESITAS SABER SOBRE EL JAMÓN COCIDO Y LAS ALTERNATIVAS A LOS NITRITOS

La búsqueda de alternativas a los nitritos para alimentos como el jamón cocido es uno de los objetivos de la industria de los ingredientes actualmente. El jamón cocido es un alimento muy popular en muchas partes del mundo, conocido por su sabor y versatilidad en una variedad de platos. Sin embargo, muchas personas desconocen los detalles sobre su elaboración, la regulación que lo afecta, y la controversia con algunos de los aditivos que se utilizan para su conservación, entre ellos los nitritos.

En este artículo, exploraremos estos aspectos y te presentaremos las alternativas naturales que Amerex Ingredientes ofrece como una opción innovadora y saludable.

El jamón cocido es un producto cárnico elaborado a partir de la carne de cerdo que ha sido tratada mediante un proceso de cocción. Este tipo de jamón se caracteriza por su textura tierna y sabor delicado, lo que lo convierte en un ingrediente ideal para ensaladas, sándwiches y platos principales.

Durante su elaboración, la carne se somete a un proceso de curado, cocción y a menudo, se le añaden diversos aditivos para mejorar su sabor, textura y vida útil. Es importante mencionar que el jamón cocido es diferente del jamón curado, ya que este último pasa por un proceso de secado y envejecimiento, sin cocción.

La producción y comercialización del jamón cocido están reguladas por normativas específicas que garantizan la calidad y seguridad del producto. En la Unión Europea, por ejemplo, el Reglamento (UE) n.º 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y el Reglamento (CE) n.º 853/2004 sobre normas específicas de higiene para los alimentos de origen animal, establecen criterios para la producción de productos cárnicos.

En cuanto a los aditivos, el uso de conservantes como los nitritos está regulado por el Reglamento (UE) n.º 1333/2008, que establece los niveles máximos permitidos y las condiciones de uso. Estas regulaciones buscan proteger la salud del consumidor y asegurar que el jamón cocido que llega a nuestras mesas cumpla con altos estándares de calidad.

En la producción del jamón cocido se utilizan varios aditivos para mejorar sus características organolépticas y aumentar su vida útil. Algunos de los aditivos más comunes incluyen:

  1. Nitritos y nitratos: Se utilizan como conservantes para prevenir el crecimiento de bacterias peligrosas, como Clostridium botulinum, y para mantener el color rosado característico del jamón.
  2. Fosfatos: Ayudan a retener la humedad, mejorando la jugosidad y textura del producto.
  3. Antioxidantes: Protegen el jamón de la oxidación, manteniendo su sabor y apariencia fresca.
  4. Estabilizantes y emulgentes: Mejoran la consistencia y textura del producto final.

Los nitritos desempeñan un papel crucial en la producción del jamón cocido por varias razones tecnológicas:

  1. Conservación: Inhiben el crecimiento de bacterias y microorganismos, especialmente Clostridium botulinum, que puede causar intoxicaciones alimentarias graves.
  2. Coloración: Los nitritos contribuyen a desarrollar y mantener el color rosado del jamón cocido, haciéndolo más atractivo para los consumidores.
  3. Sabor: Aportan un sabor característico al producto que muchos consumidores esperan.
  4. Textura: Ayudan a mantener una textura firme y jugosa en el jamón cocido.

Todo esto hace que les resulte difícil a los fabricantes, eliminar el uso de nitritos y buscar alternativas naturales a ellos. En Amerex contamos con alternativas a nitritos para jamón cocido que igualan la acción de estos aditivos.

Jamón cocido

A pesar de sus beneficios tecnológicos, los nitritos han sido objeto de debate debido a sus posibles efectos negativos sobre la salud. Cuando los nitritos se combinan con aminas en el estómago, pueden formar compuestos llamados nitrosaminas, que han sido asociados con un mayor riesgo de cáncer en algunos estudios. Por esta razón, existe una creciente demanda por alternativas más naturales que reduzcan o eliminen la necesidad de nitritos en la producción de jamón cocido.

Además, los consumidores actuales están cada vez más preocupados por el contenido de aditivos artificiales en sus alimentos, buscando productos más naturales y menos procesados.

Esto ha impulsado a la industria alimentaria a buscar soluciones innovadoras que mantengan la seguridad y calidad del jamón cocido sin recurrir a los nitritos.

En Amerex Ingredientes, estamos comprometidos con la innovación y la sostenibilidad, ofreciendo alternativas a nitritos que son seguras y efectivas. En concreto, nuestra especialidad es el uso de conservantes  a base de Fermentos: Utilizamos cultivos bacterianos específicos que mejoran la seguridad y calidad del jamón cocido, reduciendo la necesidad de nitritos.

Contamos además con otros antioxidantes naturales que complementan la acción de los nitritos; Ingredientes como los extractos naturales pueden ayudar a mantener la frescura y apariencia del jamón cocido sin necesidad de conservantes artificiales.

En Amerex, entendemos la importancia de ofrecer productos que no solo cumplan con los estándares de seguridad alimentaria, sino que también respondan a las expectativas de los consumidores. Nuestras alternativas naturales no solo conservan la calidad del jamón cocido, sino que también promueven una alimentación más saludable y consciente.

Para más información sobre nuestras alternativas a nitritos y otros ingredientes innovadores, no dudes en contactarnos:

Sustituto de los conservantes ácido láctico (E-270) y lactato en productos cocidos

Tanto el ácido láctico como los lactatos son usados como conservantes, principalmente contra las levaduras y los hongos y otras bacterias degradantes de los alimentos, pero existen sustitos naturales para obtener alimentos clean label.

A continuación veremos en detalle en que consiste la funcionalidad de estos aditivos químicos que son usados también para incrementar la estabilidad de los antioxidantes, y para prevenir la pérdida de agua de diversos productos. 

El ácido láctico (E-270) es un compuesto orgánico que se produce naturalmente durante la fermentación de carbohidratos por bacterias lácticas.

En la industria alimentaria, el ácido láctico se utiliza como conservante y acidulante.  Su uso está reconocido y regulado por el Reglamento (CE) n o 1331/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, por el que se establece un procedimiento de autorización común para los aditivos, las enzimas y los aromas alimentarios y se identifica en las etiquetas de los alimentos con el número E-270.

El ácido láctico puede obtenerse de manera natural o sintética, fermentado distintos tipos de azúcar con bacterias acido lácticas.

A partir del ácido láctico se pueden obtener otros conservantes alimentarios muy usados en la industria, en concreto en productos cárnicos cocido. Estos conservantes alimentarios son los lactatos y se pueden identificar en las etiquetas de los alimentos con los siguientes números:

  • Lactato Sódico (E-325)
  • Lactato Potásico (E-326)
  • Lactato Cálcico (E-327)
  • Lactato de Amónico (E-328)
  • Lactato de Magnésio (E-329)
  • Lactato Ferroso (E-585)
  • Lactato Colínico (E-1001vi)

El lactato es una sal derivada del ácido láctico que está presente como aditivo alimentario en multitud de alimentos. Algunos alimentos que contienen lactatos incluyen:

  • Productos cárnicos cocidos, como jamón cocido y salchichas.
  • Productos de panadería y pastelería.
  • Bebidas fermentadas, como cerveza y vino.
  • Productos lácteos, como quesos y yogures.

Como mencionamos anteriormente, existen distintos tipos de sales de lactato, por ejemplo el lactato cálcico que se emplea en envasados como los postres y helados, los productos de panadería o el lactato sódico muy usado en los productos cárnicos cocidos.

Leyendo la etiqueta de cualquier jamón cocido podrás encontrar los siguientes ingredientes y aditivos:

Jamón cocido: jamón de cerdo, agua, lactato sódico, sal, dextrosa, Lactosa, estabilizadores (E-451, E-462), gelificantes (E-407, E-416), aromas, antioxidante (E-301), conservantes (E-250, E-243).

El jamón cocido es un ejemplo de un alimento que los consumidores consideran sano y que sin embargo, tiene una lista bastantes extensa de aditivos químicos. En Amerex por ejemplo, trabajamos con conservantes naturales para sustituir el lactato de los productos cocidos, al igual que para sustituir el resto de aditivos químicos. 

Jamón cocido lactato y ácido láctico

El mecanismo de acción del lactato sódico se basa en dos principios:

  • Reducción del pH: Al reducir el pH del producto, crea un ambiente hostil para el crecimiento de bacterias patógenas y microorganismos indeseados.
  • Interferencia Osmótica: El lactato de sodio afecta la presión osmótica dentro de las células bacterianas, dificultando su supervivencia y multiplicación.

En resumen, el lactato sódico es una sal que actúa como un ácido no disociado que pasa a través de la membrana microbiana para acidificar el interior celular. Como consecuencia se acidifica el pH intracelular y el metabolismo celular pueden disminuir rápidamente dando lugar a la muerte celular.

En productos cárnicos cocidos, como el jamón cocido, el lactato juega un papel crucial, se añade para inhibir el crecimiento de bacterias patógenas y prolongar la vida útil del producto regulando de acidez. Además, los lactatos ayudan a mantener la textura y jugosidad de la carne, mejorando la retención de agua y la firmeza del producto final.

En la industria alimentaria, el lactato es un aditivo muy usado como hemos mencionado antes sobre todo en los productos cárnicos que son susceptibles al deterioro por oxidación de los lípidos y la producción de malos sabores rancios, especialmente en salchichas debido a su alto contenido de grasa. El lactato ayuda a retrasar esta descomposición bacteriana, aumentando la vida útil y la calidad sensorial del alimento.

Existen sin embargo sustitutos del lactato y del ácido láctico naturales cuya acción es equivalente a la de estos aditivos químicos e incluso puede mejorarla en ocasiones. ¡Si quieres conocer que sustitutos del lactato para cocidos tenemos en Amerex sigue leyendo!

En Amerex, somos una empresa biotecnológica con más de 40 años de experiencia en conservantes naturales basados en  y estamos comprometidos con ofrecer soluciones saludables y seguras para la conservación de alimentos.

Buscamos proporcionar a nuestros clientes conservantes naturales que no solo aseguren la seguridad y calidad de los alimentos, sino que también respondan a las demandas de los consumidores por productos más saludables y con etiquetas más limpias. Desde la gama de fermentos Biamex, hasta la de aromas naturales, Safemix, disponemos de múltiples productos que pueden emplearse como sustitutos de lactato o ácido láctico, por ejemplo, o de otros aditivos químicos como los nitritos.

Si deseas más información sobre nuestras soluciones de conservación natural, ¡no dudes en contactarnos!

  • Puedes escribirnos un correo a: imasd@amerexingredientes.com
  • Llamarnos al teléfono: +34 91 845 42 14
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CONSERVANTES NATURALES PARA PESCADO

El pescado es una gran fuente de proteínas y ácidos grasos esenciales para una dieta equilibrada y saludable. Sin embargo, su frescura y calidad son susceptibles a la degradación debido a diversos factores, lo que representa un desafío para la industria alimentaria. El uso de conservantes para pescado es por tanto fundamental en el sector.

Entre estos desafíos se encuentran algunos patógenos, como la listeria y microorganismos que pueden proliferar en condiciones óptimas y comprometer la seguridad alimentaria, además estos microorganismos afectan a la organoléptica del producto.

A continuación, estudiaremos los problemas comerciales asociados con el pescado, los patógenos más comunes en este alimento y las soluciones que ofrece el mercado en forma de conservantes naturales.

Entre los problemas comerciales de vida útil más comunes en pescado podemos encontrar: la generación de exudados por heterofermentaciones de bacterias, la pérdida de textura o la sinéresis y generación de gas.

Esto se debe a que el pescado fresco es altamente perecedero. Debido a su composición biológica debe mantenerse durante toda su vida útil en unas buenas condiciones de almacenamiento que no siempre se cumplen.

Este rápido deterioro del pescado puede deberse a factores como la exposición al aire, la temperatura inadecuada, la contaminación cruzada y sobre todo, por la actividad microbiana. Esto no solo afecta la calidad sensorial del pescado, sino que también representa un riesgo para la salud del consumidor y puede resultar en pérdidas económicas significativas para los productores y minoristas.

Entre los microorganismos patógenos más comunes que afectan al pescado se encuentran las bacterias como Salmonella, Listeria monocytogenes y Vibrio spp., así como parásitos como Anisakis, que seguramente sea más reconocido por los consumidores. En sectores como el cárnico, patógenos como la listeria o salmonella son muy reconocidos y temidos, sin embargo no son tan conocidos por los consumidores de pescado.

Estos organismos pueden causar enfermedades transmitidas por alimentos si el pescado no se manipula, almacena y cocina adecuadamente. La presencia de estos patógenos es un problema grave que requiere soluciones efectivas para garantizar la seguridad alimentaria y la calidad del producto.

Actualmente existen en el mercado algunos conservantes y aditivos que buscan hacer frente a estos desafíos, pero que tienen sus limitaciones. Algunas de las opciones más utilizadas incluyen:

  1. Extracto de Romero: Este conservante natural es rico en antioxidantes para prolongar la frescura del pescado.
  2. Ácido Ascórbico (Vitamina C): Además de sus propiedades antioxidantes, el ácido ascórbico puede ayudar a prevenir la oxidación lipídica y mantener la calidad sensorial del pescado.
  3. Aceites Esenciales: Algunos aceites esenciales, como el de orégano y el de tomillo, han demostrado tener actividad antimicrobiana y pueden usarse como conservantes naturales en productos pesqueros.
  4. Nitrato de Sodio: Aunque es un conservante ampliamente utilizado, el nitrato de sodio también puede obtenerse de fuentes naturales como la sal marina, proporcionando una opción más natural para la conservación del pescado.

Sin embargo, en Amerex contamos con conservantes naturales que no solo van a proteger al alimento de patógenos tan importantes como la listeria, sino que van a favorecer la reducción de aditivos químicos como el nitrato mencionado anteriormente, y la mejora la organoléptica del producto.

En Amerex contamos con conservantes naturales para pescado que hacen frente a los principales retos del mercado. Gracias  a los conservantes naturales de Amerex podrás:

  • Alargar la vida útil por control de lactobacilos heterofermentativos en preparados de pescado fresco y congelado.
  • Prevenir patógenos como la listeria.
  • Generación de color retirando los nitritos.
  • Disminuir la incidencia de histamina.
  • Evitar acidificaciones indeseadas, ni sinéresis, manteniendo la textura.

Los conservantes de Amerex pueden aplicarse de distintas formas en función del tipo de procesado del pescado:

  • En masa: para hamburguesas de pescado o surimi.
  • Inyectado: en emperador, atún, salmón, pez espada etc
  • En superficie: para cualquier tipo de ahumado o marinado (sushi). En langostinos o cefalópodos.

La industria del pescado enfrenta desafíos significativos en cuanto a la preservación de la frescura y la seguridad alimentaria. Sin embargo, al aprovechar los beneficios de los ingredientes naturales y la biotecnología, podemos garantizar que el pescado llegue a los consumidores de forma segura. ¡No dudes en contactarnos para recibir más información!

  • Puedes escribirnos un correo a: imasd@amerexingredientes.com
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DESCUBRE LAS MEJORES ALTERNATIVAS NATURALES A LOS ADITIVOS QUÍMICOS EN ALIMENTOS ULTRAPROCESADOS

La búsqueda de alternativas naturales a los aditivos químicos es uno de los objetivos principales de la industria alimentaria. En la era actual, donde la salud y el bienestar son prioridad, la industria alimentaria está experimentando una revolución en cuanto a los ingredientes y proceso que usan en los alimentos. Cada vez más consumidores demandan alimentos menos procesados y más naturales, libres de aditivos artificiales.

Los alimentos ultraprocesados son conocidos por el gran número de aditivos químicos que presentan en su etiqueta. Estos aditivos se emplean para mejorar aspectos organolépticos o de seguridad del alimento, pero, ¿existen opciones naturales que los sustituyan?

En el blog de hoy traemos una guía sobre las mejores alternativas naturales a los aditivos en tus alimentos ultraprocesados, ¡para que puedas ofrecer un alimento más saludable y seguro microbiológicamente!

Los aditivos químicos son sustancias añadidas a los alimentos con el propósito de mejorar su sabor, textura, color o durabilidad. Están regulados por el  Reglamento (CE) no 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, donde se recogen con el número E asociado, todos los aditivos permitidos en la Unión Europea y sus restricciones de uso.

La preocupación actual que existe con estos aditivos se debe a que hay estudios que han sugerido que el consumo excesivo de aditivos en alimentos ultraprocesados (como en embutidos, platos preparados, bollería etc.) podría estar relacionado con diversos riesgos para la salud: como alergias, trastornos metabólicos y efectos adversos en la salud gastrointestinal.

La falta de transparencia muchas veces en el etiquetado de los productos también dificulta que los consumidores tomen decisiones informadas sobre su alimentación. Es por eso, que cada vez más los consumidores buscan alternativas naturales y libres de aditivos artificiales.

Existe una gran variedad de alternativas naturales a los aditivos químicos en el mercado de ingredientes. Los alimentos ultraprocesados necesitan en muchas ocasiones aditivos que ayuden a mantener el color, den un sabor específico o conserven el alimento durante más días que un producto fresco, sin embargo, se puede recurrir a ingredientes naturales que proporcionen los mismos beneficios que los aditivos artificiales.

Los más conocidos como sustitutos de aditivos son extractos de hierbas y especias, jugos de frutas o vegetales, y otros extractos naturales pueden actuar como conservantes, colorantes y potenciadores del sabor de manera segura y saludable. Son una buena opción natural y además de respetuosa con el medio ambiente. Sin embargo, existen también otros ingredientes también naturales y con mayor efectividad conservante como son los fermentos o bacterias acido-lácticas.

Alimentos ultraprocesados con aditivos químicos

Los fermentos son grupos de bacterias acido-lácticas que ofrecen una excelente alternativa a los aditivos artificiales.

Se conoce tradicionalmente que la forma en que los fermentos realizan esa función conservante es a través de la maduración del producto. Esto normalmente incluye un cambio organoléptico en el alimento debido a una acidificación, que disminuye el PH y modifica las características organolépticas de la matriz. No solo mejoran la conservación de los alimentos, sino que también potencian su sabor y valor nutricional. Tradicionalmente se han usado estos fermentos en la maduración de embutidos y quesos y son bien conocidos por los fabricantes.

Existen sin embargo fermentos  que no producen acidificación en el producto pero sí llevan a cabo una conservación de los alimentos por distintos mecanismos como la competencia.

Amerex destaca en este caso como proveedor de conservantes naturales basados en fermentos, ofreciendo soluciones innovadoras y saludables para la industria alimentaria como opción a los aditivos químicos.

Al elegir alimentos libres de aditivos artificiales y ricos en ingredientes naturales obtienes multitud de beneficios. Estás promoviendo en primer lugar una alimentación más saludable y nutritiva, además, al evitar los aditivos sintéticos, reduces la exposición a sustancias químicas nocivas y favoreces un estilo de vida más natural y sostenible.

Por otra parte, el uso de estas alternativas naturales en alimentos ultraprocesados, como son los fermentos, permiten la reducción del procesado del alimento dando lugar a un producto más “casero”. Junto con la eliminación de aditivos químicos, el consumidor obtendrá una imagen más positiva de ese alimento.

Amerex como proveedor de alternativas naturales a aditivos alimentarios, cuenta con una experiencia de más de 40 años en el sector ofreciendo soluciones innovadoras y sostenibles para la industria alimentaria.

Nuestros conservantes naturales basados en fermentos son una excelente alternativa a los aditivos artificiales, garantizando la calidad y seguridad de tus productos alimenticios sin comprometer el sabor ni la frescura. Disponemos de distintas gamas de productos, como la gama de fermentos Biamex o de aromas naturales Safemix, que cuentan entre ellas conservantes para problemas específicos, como protección frente a Listeria o Salmonella, o para retirada de aditivos como nitritos o sorbato.

En resumen, al elegir alternativas naturales y libres de aditivos artificiales, estás dando un paso hacia una alimentación más saludable y consciente. Con opciones como los fermentados como alternativa a los aditivos y el compromiso de empresas como Amerex, es más fácil que nunca disfrutar de alimentos deliciosos y nutritivos ofreciendo la mejor opción al consumidor.

Si quieres conocer más acerca de estas opciones naturales, puedes ponerte en contacto con nosotros para recibir más información::

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AUTORIZACIÓN DEL VINAGRE TAMPONADO COMO CONSERVANTE ALIMENTARIO (E-267)

El pasado mes de septiembre la Comisión Europea autorizó el uso de vinagre tamponado como aditivo alimentario asignándole el número E-267 de la lista de aditivos alimentarios. Mediante la publicación del Reglamento (UE) 2023/2086 de la Comisión de 28 de septiembre de 2023 por el que se modifican el anexo II del Reglamento (CE) nº 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo y el anexo del Reglamento (UE) nº 231/2012 de la Comisión en lo que concierne al uso del vinagre tamponado como conservador y corrector de la acidez.

A continuación os dejamos toda la información sobre la incorporación de este conservante alimentario a la lista de aditivos alimentarios:

¿Qué conservante alimentario es el vinagre tamponado?

El vinagre tamponado es un producto líquido o en polvo que se prepara añadiendo tampones al vinagre, según lo que indica el reglamento anteriormente citado.

Los tampones utilizados para su preparación son el hidróxido sódico/potásico (E-524 a E-525) y carbonato sódico/potásico (E-500 a E-501). El vinagre tamponado se ajusta a la norma europea EN 13188:2000 y tiene un origen exclusivamente agrícola (excepto madera/celulosa) por doble fermentación, alcohólica y acética. Los principales componentes son el ácido acético y sus sales.

El vinagre tamponado se utilizaba hasta ahora como una alternativa clean label a otros conservadores o correctores de la acidez autorizados, en concreto para los mencionados anteriormente, ácido acético y sus sales, cuyos números son: E-260-263. Estos conservantes alimentarios se usan principalmente por su poder de protección frente a microorganismos gram-negativos, ya que este tipo de bacterias son las más difíciles de controlar. Entre ellas podemos encontrarnos con la mundialmente conocida Salmonella o con E.coli.

¿Cómo se incluye el vinagre tamponado en la lista de conservantes alimentarios?

El vinagre tamponado se incluye en la lista de conservantes alimentarios con el número E-267.

Según el Reglamento (UE) 2023/2086 de la Comisión de 28 de septiembre de 2023 se modifican el anexo II del Reglamento (CE) nº 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo y el anexo del Reglamento (UE) nº 231/2012 de la Comisión en lo que concierne al uso del vinagre tamponado como conservador y corrector de la acidez.

Tras presentar una solicitud a la Comisión en marzo de 2021, se pidió la autorización del uso de vinagre tamponado como conservante y como corrector de la acidez en una gran variedad de categorías de alimentos. Entre estos alimentos se incluyen: Preparados de carne, tal como se definen en el Reglamento (CE) nº 853/2004), ñoquis de patata, pastas alimenticias frescas y pre-cocidas, frutas y hortalizas en conserva, requesón, queso fresco, excepto los productos incluidos en la categoría 16.

Tras una evaluación de la seguridad del vinagre tamponado como aditivo alimentario para los usos anteriormente mencionados, se llegó a la conclusión de que no existe ningún problema de seguridad para el uso del vinagre tamponado a los niveles máximos de uso propuestos en la norma. El estudio correspondiente lo llevó a cabo la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

¿Qué conservantes naturales para alimentos existen como alternativa al vinagre tamponado?

Actualmente los conservantes naturales para alimentos que existen como alternativa al vinagre tamponado (E-267) y que sean clean label, son extractos vegetales. Sin embargo la efectividad de estos conservantes alimentarios no es tan alta como la del vinagre tamponado.

El vinagre tamponado se usaba hasta la fecha como alternativa eficaz a otros conservadores o correctores de la acidez autorizados, en particular el ácido acético y sus sales (E 260-263). Al no tener hasta este momento un número E asignado, se declaraba como aroma natural o como vinagre tamponado. Estos conservantes destacan por ser muy eficaces frente a bacterias gram-negativas, cuyo problema de radica en la pared celular que las recubre y las hace más resistentes a los conservantes. Actualmente los extractos naturales de especias o vegetales no consiguen igualar esa eficacia.

¿Qué conservantes alimentarios clean label ofrece Amerex?

En Amerex somos expertos en conservantes alimentarios clean label y disponemos de una amplia gama de productos con distintas funcionalidades, desde acción protectora frente a patógenos a eliminación de aditivos químicos.

Para ello contamos con conservantes que combinan distintas tecnologías. Nuestra experiencia se basa en el uso de la fermentación protectora. Esta tecnología microbiana es totalmente natural y clean label. Dentro de esta categoría encontramos productos como la gama Biamex, que abarcan un amplio grado de acción.

Contamos también de productos que combinan la fermentación protectora con aditivos químicos. Entre los conservantes alimentarios que incluyen vinagre tamponado destacan los productos: Safemix AV o Biamex Aroma Global. Son altamente eficaces frente a bacterias como E.coli o enterobacterias, además la baja dosis recomendada (entre 0,1%-10%) favorece una organoléptica natural y casera, evitando sabores desagradables.

Entre los productos de Amerex que usan la sinergia entre fermentación protectora y aditivo químico, destaca también: Fermitrat FS. Esta solución utiliza una combinación de cepas de microorganismos junto con la tecnología del ácido acético para maximizar la protección de los alimentos frente a bacterias Gram-negativas como las enterobacterias en general, así como frente a microorganismos patógenos como Salmonella y E. coli, que son una preocupación común en la industria alimentaria debido a los riesgos asociados con la seguridad alimentaria y la calidad de los productos.

Estas cepas de microorganismos actúan en sinergia con el ácido acético o vinagre tamponado potenciando sus propiedades antimicrobianas, sin alterar negativamente el sabor, aroma ni textura de los alimentos.

Si buscas mejorar la calidad de tus alimentos asegurando una conservación y organoléptica óptima, ¡no dudes en contactarnos! Disponemos de distintas gamas de productos para adecuarnos a cada necesidad específica de nuestros clientes.

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DESCUBRIENDO EL PAPEL FUNDAMENTAL DE LOS ADITIVOS ALIMENTARIOS ANTIOXIDANTES EN LA INDUSTRIA

En un mundo donde la industria alimentaria avanza rápidamente, la necesidad de garantizar la seguridad y la calidad de los alimentos es primordial, y uno de los elementos clave en este proceso son los aditivos alimentarios antioxidantes. Estas sustancias desempeñan un papel crucial en la protección de los alimentos contra la oxidación y el deterioro, manteniendo su frescura y calidad. En esta entrada de Blog exploraremos cómo los antioxidantes están cada vez más presentes en la Industria Alimentaria, y cómo Amerex se ha alineado con las alternativas antioxidantes más naturales a través del proyecto Up4Health.

¿Qué es la oxidación?

La oxidación es un proceso natural que ocurre cuando los alimentos están expuestos al oxígeno y otros factores ambientales. Este proceso en el alimento puede resultar en la degradación de nutrientes esenciales, en cambios en sus propiedades físicas, químicas y organolépticas, así como en la formación de compuestos no deseados.

Los efectos de la oxidación en los alimentos pueden ser perjudiciales, ya que pueden alterar tanto las propiedades sensoriales como la calidad nutricional de los productos. La oxidación puede llevar a la formación de compuestos indeseables, como radicales libres y productos de degradación, que pueden afectar el sabor, el olor y la apariencia de los alimentos. Además, la pérdida de nutrientes esenciales durante la oxidación puede reducir el valor nutricional de los productos.

¿Cuál es el papel de los aditivos alimentarios antioxidantes?

Los antioxidantes son compuestos que ayudan a prevenir o ralentizar la oxidación. Estos aditivos alimentarios antioxidantes actúan como «escudos» que combaten los efectos dañinos de la oxidación al neutralizar los radicales libres, moléculas inestables que pueden desencadenar reacciones en cadena de deterioro. De esta manera, el alimento se conserva fresco y mantiene sus propiedades originales durante mucho más tiempo.

Por ello, en la industria alimentaria los antioxidantes desempeñan un papel vital al extender la vida útil de los productos y mantener su calidad. Además, tienen un papel importante en la salud humana, ya que se ha demostrado que ciertos antioxidantes también tienen propiedades beneficiosas para el organismo.

¿Cómo influyen los aditivos alimentarios antioxidantes en la calidad del alimento?

La capacidad de los antioxidantes para proteger los alimentos de la oxidación se traduce en una vida útil más larga para los productos alimenticios. Esto no solo beneficia a los productores y distribuidores al reducir el desperdicio de alimentos, sino que también garantiza que los consumidores tengan acceso a alimentos frescos y de alta calidad durante más tiempo. La conservación de las características sensoriales y nutricionales de los alimentos es fundamental para mantener la confianza y satisfacción del cliente, y en definitiva el éxito de una marca en el mercado.

La calidad de los alimentos está intrínsecamente ligada a su sabor, textura y apariencia. Los antioxidantes desempeñan un papel crucial en la preservación de estas cualidades. Por ejemplo, evitan que las grasas y los aceites se vuelvan rancios, mantienen el color vívido y fresco de frutas y verduras, y previenen la formación de sabores indeseables.

Aditivo alimentario antioxidante presentado en un cuenco de madera

¿Cuáles son los principales aditivos alimentarios antioxidantes?

Los antioxidantes, ya sean naturales o sintéticos, permiten a los fabricantes mantener la frescura, la calidad y la seguridad de los alimentos que llegan a los consumidores. Los aditivos alimentarios antioxidantes utilizados en la industria se clasifican en el grupo de los números E-3XX y algunos destacados son los siguientes:

  • E-300 – Ácido ascórbico: Antioxidante sintético o natural también conocido como vitamina C. Además de tener propiedades antioxidantes, también actúa como potenciador del sabor y ayuda a preservar el color de ciertos alimentos. Se utiliza en productos como bebidas, productos cárnicos y productos horneados. Este compuesto también se puede encontrar en forma de sales, ascorbatos (del E-301 al E-303)
  • E-392 – Extracto de romero: Contiene compuestos antioxidantes naturales, como el ácido rosmarínico y los carnosoles, que ayudan a prevenir la oxidación de los alimentos. Es un antioxidante seminatural que originalmente no se consideró un aditivo con nº E pero por su alta utilización se llegó a clasificar como tal. Estos extractos son opciones populares en productos como carnes procesadas y embutidos.
  • E-307 al E-309 – Tocoferoles: También conocida como vitamina E que se obtiene de forma sintética y se añaden a los alimentos para prevenir la oxidación de los lípidos y los aceites. Se puede encontrar la vitamina E de forma natural en aceites vegetales, frutos secos y cereales. Su presencia ayuda a mantener la frescura y la calidad de productos como aceites vegetales, margarinas y productos horneados.

Estos y otros aditivos alimentarios antioxidantes desempeñan un papel crucial al proteger los productos contra la oxidación y el deterioro.

¿Existen alternativas naturales a los principales antioxidantes?

En efecto y como en otros conservantes, existen alternativas naturales a los aditivos alimentarios antioxidantes. Incluso como ya hemos visto, la mayoría de ellos las tienen ya presentes en la naturaleza y muchos fabricantes prefieren utilizarlas antes que poner en sus etiquetas un número E.

En este sentido queríamos introducir el proyecto UP4HEALTH que ya os presentamos hace unos meses y en el que llevamos ya tres años trabajando. El objetivo de UP4HEALTH es desarrollar ingredientes tecno-funcionales y bio-funcionales a partir de subproductos del procesado de alimentos de origen vegetal, para su aprovechamiento en sectores como el alimentario, nutracéutico o cosmético. Estos compuestos activos son en su mayoría antioxidantes que se encuentran en muchas frutas, verduras y plantas. Hasta ahora hemos obtenido resultados exitosos en productos cárnicos como hamburguesas o salchichones, en donde se ha demostrado su alta capacidad antioxidante y el papel importantísimo que desempeñan en el alargamiento de la vida útil comercial de los alimentos. El proyecto UP4HEALTH ha constituido una iniciativa en la que estamos muy orgullosos de participar, y continuaremos trabajando para el desarrollo de nuevas alternativas antioxidantes que podamos presentaros en un futuro próximo.

¿Dónde puedo encontrar estas alternativas antioxidantes limpias y eficaces?

En Amerex siempre hemos destacado en la industria por nuestro enfoque en la innovación y la calidad, siendo nuestro compromiso la mejora de la vida útil de los alimentos y el garantizar que los consumidores accedan a productos seguros y saludables. Evidentemente y con una comprensión profunda de los desafíos que enfrenta la industria alimentaria, los aditivos alimentarios antioxidantes están integrados en nuestra filosofía desde siempre, y recientemente alineado con la tendencia actual hacia una alimentación más limpia, consciente y equilibrada mediante un enfoque especial a las alternativas  naturales.

Además, en Amerex tenemos la gama de productos AMEXOL basada en extractos vegetales especialistas en combatir la oxidación del alimento final. Las sinergias de esta gama junto con la biotecnología de Amerex dan lugar a  productos más completos que unen esta tecnología con su poder conservante natural, y vida útil y seguridad alimentaria con la prevención de la oxidación como descrito anteriormente. Esta estrategia te ayudará a preservar la calidad y la vida útil de los alimentos, brindando a los consumidores productos frescos y seguros y manteniendo sus propiedades sensoriales y nutricionales intactas durante más tiempo.

Estaremos encantados de encontrar la solución más idónea para ti como fabricante en la búsqueda de una eficacia real y que no altere las características originales de tu alimento. Nuestra puerta está abierta, ¡contacta con nosotros!

Hasta la próxima

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ÁCIDO ACÉTICO Y EL USO DE LA FERMENTACIÓN PROTECTORA EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA

El ácido acético y sus sales son compuestos químicos que han sido ampliamente utilizados en diversas industrias debido a sus propiedades conservantes y antimicrobianas. Sin embargo, su uso también ha sido objeto de debate debido a sus efectos en la salud y el medio ambiente, además de que las tendencias al consumidor apuntan al uso de alternativas más naturales y clean label, y menos conservantes químicos y aditivos. En este blog exploraremos qué es el ácido acético, su papel en la industria y las alternativas prometedoras para la mejora de su eficacia contra microorganismos deteriorantes.

¿Qué es el ácido acético?

El ácido acético es un ácido orgánico que se encuentra comúnmente en el vinagre y otras fuentes naturales, además de poder ser sintetizado químicamente también. Ha sido utilizado durante siglos para la conservación de alimentos y como agente antimicrobiano debido a su capacidad para inhibir el crecimiento de microorganismos. A este control microbiológico general se le suma una eficacia especial contra las enterobacterias, un grupo de bacterias Gram-negativas que pueden encontrarse en diversas superficies y alimentos. Este tipo de bacterias destacan por ser de las más complicadas para la industria alimentaria, ya que algunas son patógenas, como Salmonella y E. coli, y pueden causar enfermedades de especial relevancia para el ser humano derivadas de consumir algún alimento que las haya desarrollado. Aun contando con esta actividad específica, el ácido acético suele requerir de sinergias con otros conservantes de distintos orígenes para controlar su aparición.

El ácido acético es tan utilizado en la industria que es un aditivo con número E, el E-260, y todas sus sales como por ejemplo el diacetato de sodio, también, siendo esta última el aditivo con número E-262ii.

¿Afecta organolépticamente al alimento el uso del ácido acético?

La aplicación del ácido acético o sus sales no solo tiene un impacto en la conservación de los alimentos, sino que también ejerce un efecto significativo en las características organolépticas de los productos alimentarios.

El ácido acético es responsable de proporcionar un sabor agrio y ácido, que cuando se utiliza en concentraciones elevadas o en alimentos con organoléptica muy neutra, puede acentuarse frente a los otros sabores presentes en el alimento. De la misma manera con el aroma, en productos donde el aroma no es un atributo deseado o se busca mantener la integridad del aroma natural de los ingredientes, el uso excesivo de ácido acético puede afectar negativamente.

También puede tener efecto en la textura de los alimentos. En productos que buscan conservar su textura original o que requieren cierta firmeza, su uso excesivo puede desnaturalizar proteínas y afectar negativamente la textura deseada.

Por esta razón, el ácido acético se utiliza junto con otros conservantes para lograr una eficacia y no pasarse de sabor. Entre esas estrategias sinérgicas encontramos a la fermentación protectora: el uso de fermentos protectores en un alimento a dosis estándar no juega ningún papel respecto al sabor, textura o aroma. Por ello es común que la industria se ayude de la sinergia entre el ácido acético y este tipo de fermentos para poder lograr una función conservante a la vez que no influir en las características organolépticas de cualquier alimento final en el que se necesite.

Se muestra a una pareja comiendo y brindando. Imagen de Freepik

¿Qué otros mecanismos sinérgicos al ácido acético son alternativas para la industria?

El uso extensivo de ácido acético y sus sales puede plantear algunos desafíos y preocupaciones, como el desarrollo de resistencia antimicrobiana en las enterobacterias y otras bacterias presentes en los alimentos, o que su uso excesivo puede alterar el perfil sensorial deseado en ciertos productos. A medida que nos hacemos más conscientes de sus limitaciones, la industria alimentaria ha buscado alternativas más seguras y sostenibles para el control de las enterobacterias. Algunas de estas alternativas incluyen a compuestos naturales antimicrobianos como extractos de plantas y aceites esenciales; también métodos físicos como la aplicación de altas temperaturas y tratamientos de altas presiones; o innovaciones en el envasado mediante el desarrollo de envases inteligentes y activos; además, una nueva línea de investigación es el uso de bacteriófagos.

Pero sin duda el mejor mecanismo sinérgico a los aditivos en general, y al ácido acético o sus sales en particular, es el uso de soluciones de fermentación protectora que además de poseer una fuerte actividad antimicrobiana frente a una amplia variedad de microorganismos deteriorantes o patógenos, cuentan con la ventaja de ser neutros organolépticamente para no cambiar el sabor y aroma del alimento final.

¿En qué consiste la fermentación protectora y cómo se combina con el ácido acético?

La fermentación protectora es una tecnología que se basa en el uso de microorganismos beneficiosos para proteger los alimentos contra la proliferación de microorganismos indeseables. Esta fermentación protectora se combina con el ácido acético potenciando la actividad antimicrobiana que ayuda a inhibir el crecimiento de bacterias no deseadas, lo que resulta en una extensión de la vida útil de los alimentos y más garantías de seguridad. Por lo tanto esta combinación proporciona una doble barrera de protección mucho más efectiva a cuando se usa únicamente el ácido acético, mejorando la eficacia general del control microbiológico.

¿Dónde encontrar estas alternativas de fermentación protectora que necesita el ácido acético para lograr esa efectividad?

La combinación de tecnologías en la industria alimentaria se ha convertido en una estrategia innovadora y eficaz para mejorar la seguridad y calidad de los productos. Ya hemos comentado que el ácido acético ha sido ampliamente utilizado históricamente como conservante y agente antimicrobiano para controlar la proliferación de microorganismos. Sin embargo, también ha quedado claro que para conseguir una plena efectividad, necesita de técnicas como la fermentación protectora que permite alcanzar una mayor protección de los alimentos.

En Amerex desarrollamos productos basados en la sinergia del acético con la fermentación protectora, como Fermitrat Fs que representa un ejemplo destacado de esta combinación altamente efectiva. Esta solución utiliza una combinación de cepas de microorganismos junto con la tecnología del ácido acético para maximizar la protección de los alimentos frente a bacterias Gram-negativas como las enterobacterias en general, así como frente a microorganismos patógenos como Salmonella y E. coli, que son una preocupación común en la industria alimentaria debido a los riesgos asociados con la seguridad alimentaria y la calidad de los productos.

Fermitrat Fs actúa en sinergia con el ácido acético potenciando sus propiedades antimicrobianas, sin alterar negativamente el sabor, aroma ni textura de los alimentos, ya que las soluciones de fermentación protectora cuentan con la ventaja de ser neutras en todas estas características sensoriales. Al actuar sinérgicamente con el ácido acético además permite que las dosis utilizadas de este aditivo sean más bajas y no alteren las características organolépticas del producto final, al contrario de cómo ocurriría si se utilizara el ácido acético solo a dosis más altas.

En Amerex estaremos encantados de comentar contigo opciones como Fermitrat Fs u otras alternativas de fermentación protectora que complementen el uso del ácido acético y maximicen la efectividad de los controles microbiológicos.

Nuestro equipo de expertos queda a tu disposición para asesorarte sobre estas soluciones personalizadas para tus necesidades específicas en la industria alimentaria, y así mejorar la seguridad, calidad y durabilidad de tus productos alimentarios.

Puedes ponerte en contacto con nosotros para recibir más información:

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