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Todo lo que necesitas saber sobre las hamburguesas veganas y su conservación

Las hamburguesas veganas ofrecen una alternativa a las hamburguesas de carne tradicionales para todas aquellas personas que busquen una alternativa vegetal y cada vez es más habitual ver estos alimentos en restaurantes. Sin embargo, es importante ser consciente de los problemas microbiológicos y los aditivos que pueden estar presentes en estos nuevos alimentos. Optar por conservantes naturales no solo puede ayudar a mantener la seguridad alimentaria, sino también a satisfacer la demanda de los consumidores de productos más naturales y menos procesados, ya que estos alimentos ultraprocesados contienen algunos aditivos químicos que son controvertidos por su efecto en la salud de las personas.

En Amerex Ingredientes, ofrecemos soluciones innovadoras y naturales para la industria alimentaria, ayudando a crear productos que sean seguros y ayudando a limpiar la etiqueta de aditivos químicos. Sigue leyendo y conoce más a cerca de nuestro nuevo conservante natural para análogos vegetales como hamburguesas veganas, Safemix Antos.

Las hamburguesas veganas han ganado popularidad en los últimos años, no solo entre la comunidad vegana, sino también entre quienes buscan reducir su consumo de carne por razones de salud, sostenibilidad o ética. Pero, ¿qué ingredientes se utilizan para elaborar una hamburguesa vegana? A diferencia de las hamburguesas tradicionales hechas de carne vacuna, las hamburguesas veganas se elaboran con una variedad de ingredientes de origen vegetal, que incluyen:

  1. Proteínas vegetales: Las más comunes son el tofu, el tempeh, las lentejas, los garbanzos, y las proteínas de guisante o soja. Estas proporcionan la textura y el contenido proteico necesario.
  2. Verduras: Zanahorias, champiñones, espinacas y otros vegetales se incorporan no solo por su valor nutritivo, sino también por sabor y textura.
  3. Grasas saludables: Aceites vegetales como el aceite de coco o de canola se usan para mejorar la textura y el sabor.
  4. Condimentos y especias: Para imitar el sabor de la carne, se usan especias como el pimentón, la pimienta negra, el ajo y la cebolla en polvo, además de salsas como la salsa de soja.
  5. Agentes de unión: Ingredientes como el almidón de maíz, harina de avena o gluten de trigo se emplean para dar cohesión a la mezcla.

Aunque las hamburguesas veganas eliminan los riesgos de los patógenos que se encuentran comúnmente en la carne, no están exentas sufrir otro tipo de problemas microbiológicos.

Algunos de los problemas más comunes incluyen:

  1. Contaminación por mohos y levaduras: Dado que los ingredientes vegetales suelen tener un alto contenido en agua, pueden ser un caldo de cultivo para mohos y levaduras si no se almacenan adecuadamente.
  2. Crecimiento de bacterias: Especialmente en análogos de carne frescos que no han sufrido una pasteurización, el crecimiento de coliformes y mesófilos es un problema común. Además el uso de distintas especias es otra fuente de contaminación.

Es por ello, que al igual que en las hamburguesas de carne, son necesarios el uso de aditivos y conservantes para evitar contaminaciones microbiológicas y la perdida de una buena organoléptica.

Algunas hamburguesas veganas comerciales utilizan aditivos para mejorar el sabor, la textura y la vida útil que son actualmente bastante controvertidos. Entre los más ellos se encuentran:

  1. Glutamato monosódico (GMS): Usado para potenciar el sabor, puede causar reacciones adversas en algunas personas sensibles.
  2. Carragenina: Un agente gelificante que ha sido relacionado con inflamación digestiva en algunos estudios.
  3. Nitritos y nitratos: Utilizados en algunos productos para conservar y dar color, se han vinculado a problemas de salud en altos niveles de consumo.
  4. Proteína texturizada de soja (PTS): Aunque no es inherentemente controvertida, la soja es un alérgeno común y a menudo se cultiva usando métodos de agricultura intensiva que implican pesticidas.

Por ello, aunque entre los consumidores la sensación general es que este tipo de alimentos es más sano que una hamburguesa de carne tradicional, la realidad es que cuenta en su etiqueta con un mayor número de aditivos químicos.

Para quienes buscan evitar conservantes artificiales, existen varias opciones de conservantes naturales que pueden prolongar la vida útil de las hamburguesas veganas sin comprometer su calidad. En la mayoría de los casos incluyen extractos vegetales:

  1. Extracto de romero: Actúa como antioxidante natural, ayudando a prevenir la rancidez y prolongando la frescura del producto.
  2. Vitamina E (tocoferol): Otro antioxidante natural que se utiliza comúnmente para evitar la oxidación de las grasas en los alimentos.
  3. Extracto de cítricos: Utilizado por sus propiedades antimicrobianas y como antioxidante.

Sin embargo, estos extractos no son suficientes en muchos casos para paliar las contaminaciones por enterobacterias, clostridium botulinum o mohos y levaduras que pueden contamianr las hamburguesas veganas. Por ello Amerex pone a disposición de los fabricantes de análogos de carne una amplia gama de conservantes naturales aptos para uso en veganos y de alta efectividad.

Amerex ofrece una amplia gama de conservantes naturales que no solo preservan la frescura de hamburguesas u otros análogos cárnicos, sino que evitan la contaminación por patógenos como salmonella o enterobacterias.

Recientemente el departamento de I+D de Amerex ha lanzado al mercado el nuevo producto SAFEMIX ANTOS. Este producto ofrece una acción global, abarcando una amplia variedad de microorganismos como lactobacilos heterofermentativos, Listeria, Salmonella, Clostridium o mohos y levaduras, entre otros. Se trata de la mezcla más completa desarrollada por Amerex, apta para cualquier tipo de matriz, y con un etiquetado de aroma.

Antes de su lanzamiento, Amerex realizó un estudio en una matriz vegana con una vida útil de solo 7 días, logrando duplicar su durabilidad.

Descubre cómo los conservantes naturales de Amerex pueden mejorar la calidad de tus productos. ¡Contáctanos hoy para obtener más información!

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ALIMENTOS VEGANOS Y CONSERVANTES NATURALES

En la actualidad, la tendencia hacia productos veganos ha ganado una popularidad significativa, pero surge un debate sobre la autenticidad de su «naturalidad». Muchos productos etiquetados como veganos contienen aditivos químicos, lo que ha llevado a cuestionar su verdadero valor nutricional y su alineación con un estilo de vida saludable. Cuesta encontrar productos veganos que sean clean label, es decir, que en su etiqueta no haya aditivos alimentarios.

La pregunta por tanto es ¿son realmente naturales productos con una larga lista de aditivos químicos, como son estos alimentos? ¿Existen opciones mejores de conservantes naturales que sustituyan a los aditivos químicos actuales?

Está claro que obtener un producto natural y saludable, seguro microbiológicamente y con una organoléptica óptima no es tarea sencilla. ¡Sigue leyendo y te contamos más!

¿Qué significa Clean Label y cuál es la importancia de la transparencia en los alimentos veganos?

El término «Clean Label» significa “etiqueta limpia”, es decir, en el sector de la alimentación implica una etiqueta libre de aditivos químicos.

El término clean label ha cobrado relevancia en la industria alimentaria desde hace unos años. Representa la demanda del consumidor de transparencia y la búsqueda de productos con ingredientes fáciles de entender y reconocer.

Actualmente los consumidores están más informados respecto a los aditivos que se usan en los alimentos y tienen a su alcance el poder conocer las referencias de los números E de las etiquetas.

Aditivos en alimentos veganos

¿Qué son los aditivos alimentarios y qué relevancia tienen para los alimentos veganos?

Los aditivos alimentarios son todos las sustancias que se añaden a alimentos mínimamente procesados para mejorar su organoléptica y mantener su seguridad microbiológica. Todos los aditivos permitidos en la Unión Europea están legislados por el Reglamento (CE) 1331/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008.

Los alimentos veganos, en la mayoría de ocasiones sufren un alto nivel de procesamiento y son necesarios diversos aditivos para ayudarles a conseguir la organoléptica y sabor de los productos animales que tratan de imitar. Además, no podemos olvidar la importancia de obtener también un producto seguro microbiológicamente, por lo que serán necesarios también conservantes en esa lista de ingredientes.

Este último punto es otro debate abierto, porqué imitar alimentos de origen animal que conlleva un alto procesamiento y adición de aditivos, en vez de obtener productos veganos innovadores.

Sea cual sea la respuesta, desde Amerex podemos ayudar reduciendo la lista de aditivos al ser especialistas en conservantes naturales basados en biotecnología.

¿Qué diferencia existe entre los conservantes naturales para alimentos y los aditivos químicos para productos veganos?

Es esencial educar a los consumidores sobre la diferencia entre conservantes naturales y aditivos químicos. Mientras que los aditivos pueden plantear preocupaciones sobre la salud, los conservantes naturales de Amerex se obtienen de fuentes naturales y son procesados de manera sostenible.

En medio del debate sobre la autenticidad de los productos vegano, la elección de conservantes naturales se convierte en un factor crucial. Los conservantes naturales, a diferencia de los aditivos químicos, preservan la frescura de los alimentos sin comprometer la calidad ni añadir componentes indeseados.

¿Qué conservantes naturales existen actualmente para productos veganos?

Existen numerosos conservantes naturales para obtener productos vegano seguros y organolépticamente aceptables. Como líderes en la industria, en Amerex entendemos la importancia de ofrecer soluciones de conservantes naturales para alimentos que sean eficaces y seguros. Nuestra dedicación a la biotecnología nos permite desarrollar productos que cumplen con los estándares de «clean label» sin sacrificar la eficacia en la preservación de alimentos.

Contamos con multitud de caso de éxito en alimentos vegano tanto para análogos lácteos como análogos de carne. Para ello el uso de conservantes como los productos de la gama Safemix ayudan en la reducción de tratamientos y aditivos químicos y en la mejora de la organoléptica.

Amerex se compromete a ofrecer conservantes naturales que no solo preservan la frescura de los alimentos, sino que también cumplen con los estándares de clean label, proporcionando a los consumidores una opción auténtica y saludable obteniendo un producto lo más natural posible.

Descubre cómo los conservantes naturales de Amerex pueden mejorar la calidad de tus productos. ¡Contáctanos hoy para obtener más información!

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LA IMPORTANCIA DE LLAMAR A LAS COSAS POR SU NOMBRE

Amerex Real Meat


¡Bienvenidos otra vez al Blog de Amerex!

Ya estamos comenzando el segundo mes del nuevo año, un mes muy ajetreado en el que no paramos de recibir noticias del sector alimentario, entre las que encontramos alguna que otra que usamos de motivación para empezar bien fuerte con una temporada nueva de nuestro maravilloso Blog. ¡A ver qué os parece!

Recibimos el año 2020 con la noticia de una nueva ley por parte de Estados Unidos que prohíbe a las compañías de productos vegetales llamar literalmente “carne”, con todas sus letras, a productos que la imitan. Esta ley, denominada The Real MEAT Act (The Real Marketing Edible Artificials Thruthfully Act of 2019), establece las definiciones para “carne de res” y “productos de carne de res” y exige que los productos que la imiten contengan en su nomenclatura la palabra “imitación” inmediatamente antes o después del nombre, para asegurar así que no hay ningún tipo de confusión en el consumidor sobre que lo que encuentra en su plato no contiene carne en su totalidad.

Extracto de la legislación definición de "carne de res"

La ley define con el término “carne de res de imitación” a cualquier alimento fabricado para parecer carne de res, aproximando sus cualidades estéticas (principalmente textura, sabor y apariencia) o sus características químicas, pero que no contiene carne, ni productos alimenticios de carne, ni ingredientes derivados de la carne. De la misma manera define también a “un subproducto cárnico de imitación” y “un producto alimenticio cárnico de imitación” para que no haya lugar a dudas ni escapes para las empresas de productos vegetales.

Esta ley ha sido uno de los resultados de ponernos serios con respecto a un tema que viene trayendo cola desde hace mucho tiempo. Porque no sólo ocurre con los productos cárnicos y sus derivados, si no desde mucho antes también con las llamadas “leches” vegetales. Dada la tendencia que llevamos explorando durante los últimos años de buscar alternativas a los productos más tradicionales, se pusieron de moda y cada vez cobraron mayor importancia las bebidas vegetales. Desde un principio, la denominación más utilizada fue la de “leches” vegetales: leche de soja, leche de almendras, leche de coco…

Esto trajo consigo un debate muy interesante que cobra sentido al igual que en la industria cárnica, de que estas bebidas no pueden suplantar nutricionalmente a la leche original de vaca, ni se parece su contenido ni aportes nutricionales a la misma. Por tanto, unas no pueden ser sustitutas de la otra en ningún caso.

Y, ¿qué dice la ley? Según la legislación vigente (Reglamento (CE) nº 1234/2007), “El término «leche» se reservará exclusivamente para el producto de la secreción mamaria normal, obtenido mediante uno o varios ordeños, sin ninguna adición ni sustracción”. Pero aplica una excepción “a la denominación de los productos cuya naturaleza exacta se conozca claramente por ser de utilización tradicional, o cuando las denominaciones se utilicen claramente para describir una cualidad característica del producto”. Este último punto hace referencia a una lista de productos que podemos encontrar en la Decisión de la Comisión del 20 de diciembre de 2010, en la que encontramos la excepción de la leche de almendras, la única bebida vegetal que sí puede nombrarse bajo este término.

En estos párrafos ya hemos hablado de cómo está la ley con respecto a la nomenclatura de los productos cárnicos, pero ¿en qué deriva esta incorrecta nomenclatura? La consecuencia es que estos productos no están sujetos a los mismos estándares de seguridad alimentaria y etiquetado que la carne de vacuno, y aunque se nombren como ellos, lo cierto es que la legislación con respecto a ingredientes no está controlada, y por ello podrían incluir cualquier aditivo en sus formulaciones Es decir, se aprovecha el marketing bueno que hace ver como si fuese carne, y además las reglas de aditivos son totalmente diferentes. También mencionar de la misma manera a las analíticas e inspecciones de seguridad que se llevan a cabo en la industria cárnica, como por ejemplo con Listeria u otros microorganismos patógenos, que son muy estrictas. En estos productos no está tan claro.

¿Qué podemos hacer nosotros? La situación es la que es, y todas estas empresas van a verse obligadas a tener unas soluciones de alargamiento de vida útil y seguridad, donde encajan las de Amerex. Nuestra tecnología basada en microorganismos se adapta a todas las nomenclaturas y legislaciones, y vale para todo tipo de productos finales. ¿Por qué estamos tan seguros de esto? Porque sabemos que empresas productoras tienen en el mercado alimentos saludables con etiquetajes orientados al consumidor, y con Amerex como su solución natural en seguridad.

¿Te interesa saber más? Ponte en contacto con nosotros y te informaremos de lo que necesites.

¡Nos vemos dentro de poco con muchas más novedades!

imasd@amerexingredientes.com

Teléfono: +34 91 845 42 14

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LA GASTRORREVOLUCIÓN

¡Hola de nuevo y bienvenidos a una entrada más de nuestro Blog! La semana pasada hablábamos de las tendencias que pisan fuerte en 2019, y una de ellas era el auge del mundo de las plantas, así que en este post seguiremos un poco el “topic”… Hoy vamos a haceros un resumen sobre los tipos de consumidores que existen actualmente. En la última década han aparecido muchas nuevas corrientes sobre la alimentación que se basan en una modificación de la dieta y que incluso van ligadas a un cambio en la ideología de algunos de los consumidores. ¿Cómo va a repercutir esto en el desarrollo de las tendencias y en la relación industria-producto-comprador? ¡Vamos a verlo!

En primer lugar, distinguiremos los tipos de consumidores a nivel de alimentación y dieta que podemos encontrarnos:

  • Omnívoros: el clásico. Consumen todo tipo de carne, pescado, ovolácteos, vegetales, frutas, legumbres…
  • Vegetarianos: consumen vegetales y frutas, y admiten según los casos derivados de huevos y lácteos (ovolactovegetarianos), pero en ningún caso comen carne ni pescado. A pesar de esto, no son tan restrictivos puesto que no tienen una ideología establecida que vaya más allá de la alimentación.
  • Veganos (o vegetarianos estrictos): es la tendencia con mayor crecimiento en el mercado y cada vez más personas se suman a este modo de vida, sobre todo los más jóvenes. Consumen vegetales, frutas, semillas y cereales, y además se asocian a una creencia ideológica fundamentada en el rechazo al consumo de cualquier producto de origen animal, o con participación de los animales en términos de experimentación (desde alimentos hasta perfumes, maquillaje, productos de higiene, o textiles). Se basan en el respeto al cuidado y la conservación y denuncian la explotación y el maltrato a los animales.
  • Flexivegetarianos: por lo general solo comen vegetales, frutas, huevos y lácteos pero de vez en cuando consumen también carne o pescado. Más “flexible”, como su propio nombre indica, le está haciendo una fuerte competencia a las dos anteriores, ya que sigue una dieta vegetariana de forma rutinaria pero ocasionalmente permite el consumo de forma puntual de alimentos de origen animal.

Según datos del año 2018, un 92,2% de la población española se incluye en el grupo de omnívoros, mientras que el restante 7,8% (¡unos 3,6 millones de personas!) basa su dieta de manera exclusiva o casi exclusiva en los productos de origen vegetal. Además, de acuerdo a la información proporcionada por un estudio de The Green Revolution: en el año 2020 se alcanzará un mercado mundial de productos vegetales valorado en 5.000 millones de dólares, una cifra sin duda a tener en cuenta por la industria alimentaria.

Otros grupos minoritarios incluyen también a los crudiveganos (solamente consumen frutas y vegetales crudos), pescetarianos (comen frutas, vegetales, pescados y mariscos), o los que se incluyen dentro del llamado “frugivorismo”, una dieta vegana extremadamente restrictiva y casi descartada en la actualidad en la que únicamente se consumen frutas.

Una vez analizados todos los puntos de vista a nivel del consumo de los diferentes tipos de alimentos, vamos a tratar el debate que va avivándose a medida que se incrementa cada vez más el número de consumidores de productos exclusivos de origen vegetal.

El pretexto de los contrarios a este tipo de dietas es la preservación de la salud. Por un lado, se justifican en el déficit vitamínico que provoca dejar de comer cierto tipo de alimentos, como por ejemplo la Vitamina B12, cuya falta provoca un tipo de anemia. O también la falta de hierro, cuya mayor y mejor fuente es la carne y que además se absorbe más fácilmente cuando proviene de ésta que el que se encuentra en algunas plantas.

Por otro lado, en términos de ingredientes y aditivos, el argumento es que la mayoría de los nuevos productos veganos son alimentos que están muy procesados industrialmente y con una alta proporción de ingredientes de cuestionable calidad.

En la otra punta del ring, los partidarios de la alimentación exclusiva basada en vegetales argumentan que hay muchos productos con el suficiente contenido proteico para suplir el proporcionado por aquellos de origen animal. Pero más importante aún es su defensa basada en la sostenibilidad del planeta.

La actividad ganadera en este planeta está ligada a impactos negativos tales como la deforestación, la contaminación del agua y atmosférica, el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad, entre otros. Además, más del 70% de las tierras se utilizan para el cultivo de alimentos para el ganado. Todo esto conlleva a que se justifique un cambio en el modo de alimentación para evitar que se siga produciendo este grave impacto medioambiental que está causando estragos a nuestro hogar.

En definitiva, está claro que hay opiniones para todos los gustos y nosotros nos quedamos con el respeto a todas ellas y con el aprendizaje de “renovarse o morir”. Debemos estar muy pendientes de todas las tendencias y posibilidades y adaptarnos a los cambios. Por nuestra parte, ya estamos concienciados e investigando innovadoras soluciones alimentarias y aplicaciones para cubrir todos los posibles tipos de productos.

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