Entradas

BIOFILM Y LISTERIA EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA

La relación entre biofilm y Listeria monocytogenes es uno de los principales desafíos en seguridad alimentaria. A pesar de los avances en limpieza y desinfección, la capacidad de este patógeno para integrarse en biofilms y persistir en entornos industriales convierte su control en un problema complejo, especialmente en productos listos para el consumo.

En la práctica, esto significa que incluso en instalaciones con buenos protocolos de higiene, Listeria puede mantenerse activa durante largos periodos de tiempo, aumentando el riesgo de contaminación cruzada y de alertas alimentarias.

1.      ¿Qué es un biofilm y por qué es relevante en la industria alimentaria?

Un biofilm es una comunidad de microorganismos que se adhieren a una superficie y generan una matriz protectora compuesta por polisacáridos, proteínas y otras sustancias. Esta estructura actúa como una barrera física que protege a las bacterias frente a condiciones adversas.

En la industria alimentaria, los biofilms pueden formarse en superficies como acero inoxidable, plásticos o juntas de equipos. Su desarrollo está favorecido por la presencia de humedad, restos orgánicos y zonas de difícil acceso durante la limpieza.

Lo realmente crítico es que un biofilm no está formado por una única especie bacteriana. Se trata de ecosistemas complejos donde diferentes microorganismos conviven y se protegen mutuamente.

2.      ¿Cómo se comporta Listeria dentro de un biofilm?

Listeria monocytogenes tiene la capacidad de integrarse en biofilms ya existentes formados por otras bacterias. No necesita ser el microorganismo dominante para sobrevivir, sino que puede “refugiarse” dentro de la matriz del biofilm y beneficiarse de su protección.

Dentro de estas estructuras, Listeria reduce su exposición a desinfectantes y mejora su capacidad de supervivencia en condiciones adversas. Además, puede liberarse de forma intermitente contaminando superficies y alimentos.

Este comportamiento explica por qué la Listeria en biofilms puede ser especialmente difícil de erradicar y por qué aparecen contaminaciones recurrentes en determinadas zonas de fábrica.

3.      ¿Por qué los biofilms dificultan la eliminación de Listeria?

La principal dificultad para la eliminación de Listeria radica en la propia estructura del biofilm. La matriz que lo compone actúa como una barrera que limita la penetración de los agentes desinfectantes. Además, las bacterias dentro del biofilm pueden encontrarse en estados metabólicos diferentes, lo que reduce la eficacia de los tratamientos.

En consecuencia, la eliminación de biofilms requiere de limpiezas mecánicas eficaces, el uso adecuado de productos químicos y protocolos validados y rotación de desinfectantes.

Sin embargo, incluso aplicando estas medidas, no siempre se consigue una eliminación completa, especialmente en zonas complejas o con diseños higiénicos limitados.

4.      ¿Es suficiente la limpieza para controlar Listeria en biofilm?

En condiciones ideales, una correcta limpieza y desinfección debería ser suficiente para controla Listeria en biofilm. Pero en la práctica, la presencia de biofilms hace que el control de Listeria no pueda depender únicamente de la higiene.

Esto es especialmente crítico en productos listos para el consumo, donde no existe un tratamiento térmico final que elimine el patógeno. En estos casos, cualquier contaminación posterior puede llegar directamente al consumidor.

Además, la tendencia regulatoria actual exige no solo ausencia puntual, sino control del crecimiento durante toda la vida útil del producto. Esto obliga a adoptar estrategias más completas que incluyan no solo el control ambiental, sino también la protección del propio alimento.

(Enlazado está el blog que escribimos sobre NUEVA NORMATIVA LISTERIA: CLAVES PARA LA INDUSTRIA ALIMENTARIA)

Este fenómeno es especialmente problemático en:

  • Líneas de corte y loncheado
  • Equipos de envasado
  • Zonas húmedas o de difícil acceso
  • Productos con alta manipulación

La persistencia de Listeria en biofilms convierte el problema en estructural, ya que no se trata de eliminar una contaminación puntual, sino de gestionar un ecosistema microbiológico complejo dentro de la planta.

5.      ¿Cómo proteger el alimento frente a Listeria cuando existen biofilms?

Para proteger el alimento frente a Listeria, dado que la eliminación total de biofilms no siempre es posible, la industria está evolucionando hacia estrategias de control basadas en múltiples barreras. Esto implica actuar no solo sobre el entorno, sino también sobre el propio alimento.

En este contexto, los fermentos protectores representan una herramienta clave. Estos cultivos generan un entorno microbiológico competitivo que limita el crecimiento de patógenos como Listeria monocytogenes.

Su función no es sustituir la limpieza, sino complementar el sistema de control actuando directamente en el producto. De esta forma, incluso si se produce una contaminación puntual desde el entorno, el alimento dispone de mecanismos adicionales para impedir el desarrollo del patógeno.

Fermitrat Export – especialista frente Listeria monocytogenes

Ante la dificultad de eliminar completamente los biofilms en la industria, soluciones como Fermitrat Export aportan un enfoque complementario y eficaz. Se trata de un fermento protector desarrollado para actuar frente a Listeria monocytogenes en todo tipo de alimentos. Su aplicación permite reducir el potencial de crecimiento de Listeria en el alimento y aumentar la estabilidad microbiológica durante la vida útil. Esto refuerza la seguridad frente a contaminaciones post-proceso.

Las soluciones desarrolladas por Amerex Ingredientes se integran dentro del concepto de barreras múltiples, cada vez más necesario en la industria alimentaria actual.

En un escenario donde los biofilms pueden actuar como fuente persistente de contaminación, proteger el alimento desde dentro se convierte en una estrategia clave para reducir riesgos y garantizar la seguridad del producto final.

¿Queréis obtener más información de estos productos? Ponte en contacto con nosotros para un asesoramiento más cercano y personalizado a través de:

  • Puedes escribirnos un correo a: imasd@amerexingredientes.com
  • Llamarnos al teléfono: +34 91 845 42 14
  • Rellenar el formulario a continuación

Hasta la próxima

 

Contáctanos

4 + 2 = ?

Estudio de eficacia de fermento conservante en ensaladilla rusa: seguridad y sabor sin aditivos químicos

En un contexto donde los consumidores valoran cada vez más los alimentos frescos, naturales y con etiquetas limpias, garantizar la seguridad microbiológica sin comprometer la calidad sensorial es un gran reto. En Amerex contamos con multitud de casos prácticos en distintos alimentos procesados que ayudan a garantizar estos objetivos de seguridad y organoléptica.

A continuación os vamos a presentar un caso práctico en una ensaladilla rusa, alimento muy típico en España, pero que puede aplicarse a cualquier alimento que este recubierto por una salsa (como unas patatas alioli).

En este caso usamos  uno de nuestros conservantes naturales, el Biamex-Aroma-SP, que consiste en una solución natural que ha demostrado ser eficaz frente a bacterias gram positivas, como el patógeno Listeria monocytogenes y para control de bacterias deteriorantes heterofermentativas.

¿Qué es la ensaladilla rusa y cuál es su consumo en España?

La ensaladilla rusa es uno de los platos preparados más consumidos en España, especialmente en hostelería y restauración. Sus ingredientes básicos, para los que no lo conozcan son: patata cocida, zanahoria, guisantes y huevo recubierto de mayonesa, lo que la convierte en una receta muy valorada por su sabor tradicional y versatilidad. Actualmente, existen distintas variedades de la receta original, por ejemplo la ensaladilla de marisco.

Se consume habitualmente como tapa, entrante o acompañamiento. Su consumo principal es en verano, ya que es un plato listo para consumo que se encuentra refrigerado y no tiene que calentarse. Tradicionalmente se preparaba en las casas de manera tradicional cociendo las distintas verduras y posteriormente cortándolas y mezclándolas con la mayonesa y atún. Actualmente con el auge de los platos de quinta gama lo podemos encontrar tanto en restaurantes (que podrán ser preparaciones caseras o listas para consumo) como en el lineal de platos preparados del supermercado.

¿Qué características físico-químicas destacan de la ensaladilla rusa?

Para continuar, es necesario conocer las características físico-químicas de la ensaladilla rusa que determina que problemas microbiológicos u organolépticos puede tener.

Desde el punto de vista microbiológico, la ensaladilla rusa (y otro tipo de platos preparados similares) presenta una alta actividad de agua (aw > 0,97) y un pH cercano a la neutralidad. Esto sumado a su consumo sin tratamiento térmico final y su composición rica en ingredientes cocidos y proteínas vegetales y animales lo convierte en un alimento especialmente susceptible al crecimiento de microorganismos patógenos, como Listeria monocytogenes.

Listeria es una bacteria capaz de crecer a temperaturas de refrigeración y resistir condiciones adversas, por lo que su control requiere estrategias efectivas más allá de las buenas prácticas higiénicas. Además, como hemos comentado en el apartado anterior, la ensaladilla rusa o este tipo de preparaciones son típicas en verano, cuando las temperaturas son bastante altas y es muy fácil romper la cadena de frío.

¿Qué regulación se aplica en alimentos listos para consumo, como la ensaladilla, y qué aditivos químicos se usan actualmente?

La ensaladilla rusa, al ser un producto listo para el consumo, está sujeta a los criterios microbiológicos del Reglamento (CE) 2073/2005, actualizado por el Reglamento (UE) 2024/2895, que establece la ausencia de Listeria monocytogenes durante toda la vida útil del producto, salvo justificación técnica basada en challenge tests que permita aplicar el límite de 100 ufc/g.

Tradicionalmente, para controlar el riesgo microbiológico, los fabricantes han recurrido a conservantes como sorbatos, benzoatos o acidulantes o tratamientos térmicos. El problema de estos aditivos químicos es que disminuyen el pH y en consecuencia modifican la organoléptica del producto. Estos afectan al sabor, la textura y la percepción del consumidor, el aspecto final es “más artificial” por lo que la industria busca soluciones naturales que mantengan la seguridad sin comprometer la calidad sensorial que buscan los consumidores.

Con todo este contexto presentado, detallamos a continuación el caso práctico.

Caso práctico realizado con fermentos conservantes de Amerex para mejorar la seguridad microbiológica de la ensaladilla rusa sin aditivos que afecten a su organoléptica.

Contábamos con una ensaladilla de un fabricante que se buscaba una organoléptica más casera y menos industrial. Para ello retiramos los aditivos químicos que dan ese aspecto a la mayonesa más líquido y amarillento. El problema que enfrentábamos a continuación era garantizar la seguridad microbiológica del alimento y que cumpliese los requisitos legales descritos en el anterior punto.

Por lo tanto, el objetivo de Amerex era ofrecer una solución clean label y eficaz frente a patógenos para lo que realizamos un challenge test utilizando unos de nuestros fermentos conservantes, el Biamex-Aroma-SP (2 g/kg) incorporado a la salsa de base mayonesa aplicada a la matriz vegetal.

Las muestras fueron inoculadas con Listeria, Salmonella y E. coli para evaluar la eficacia del conservante natural a lo largo del tiempo en condiciones de refrigeración. Además, se llevó a cabo una cata sensorial para valorar los cambios en sabor, textura y aroma.

Resultados obtenidos sin aditivos químicos: seguridad microbiológica y perfil organoléptico mejorado

Resultados microbiológicos:
La adición de Biamex-Aroma-SP demostró una clara inhibición del crecimiento de Listeria monocytogenes en las muestras tratadas, con un comportamiento listericida o bacteriostático mantenido durante el periodo de vida útil. También se observó una fuerte reducción de Salmonella y E. coli, confirmando su efecto protector.

Resultados organolépticos:
La ensaladilla tratada con Biamex-Aroma-SP fue valorada como más casera y tradicional en comparación con la versión sin protector. Se destacó un sabor equilibrado, sin notas ácidas excesivas, y una textura más agradable, ya que la formulación permitió reducir el uso de acidulantes y conservantes químico. Además, se logró reducir la necesidad de aplicar tratamientos térmicos agresivos.

Conservante químico vs conservante natural Amerex

Conclusión: una solución clean label para productos listo para consumo refrigerados.

Este caso de estudio demuestra que Biamex-Aroma-SP es una solución eficaz y natural para mejorar la seguridad microbiológica y la calidad sensorial de productos listos para el consumo como la ensaladilla rusa. Su uso permite:

  • Inhibir eficazmente el crecimiento de Listeria monocytogenes y otros patógenos.
  • Cumplir con los nuevos requisitos normativos europeos.
  • Mejorar el perfil organoléptico del producto.
  • Reducir o eliminar el uso de conservantes artificiales y acidulantes.

En Amerex, trabajamos para ofrecer soluciones innovadoras adaptadas a las necesidades reales de la industria alimentaria. Si estás desarrollando o reformulando productos refrigerados como la ensaladilla rusa, consúltanos y descubre cómo podemos ayudarte a garantizar seguridad, sabor y naturalidad.

¿Queréis obtener más información de estos productos? Ponte en contacto con nosotros para un asesoramiento más cercano y personalizado a través de:
• Puedes escribirnos un correo a: imasd@amerexingredientes.com
• Llamarnos al teléfono: +34 91 845 42 14
• Rellenar el formulario a continuación

Hasta la próxima

 

Contáctanos

0 + 1 = ?